Soy argentino y vivo en California desde hace 43 años. Muchas veces me pregunto por qué buscamos soluciones extraordinarias cuando todavía tenemos enormes necesidades básicas. Argentina no necesita inventar trabajo: tiene trabajo por hacer. ¿Por qué no impulsar un programa transparente de cloacas, veredas accesibles, desagües, agua potable, iluminación y reparación de calles y escuelas? Estas obras generan empleo, movilizan pequeñas empresas y comercios locales y, cuando terminan, dejan infraestructura útil durante décadas. La condición debería ser transparencia: que cualquier ciudadano pueda conocer cuánto cuesta cada obra, quién la realiza, cuándo comienza y cuándo debe terminar. Hay barrios sin cloacas, veredas que faltan y calles deterioradas. El trabajo ya está ahí. Quizás una parte del crecimiento económico consista simplemente en organizarlo y hacerlo.
Alfredo Plaza
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