El drama que vivió Juan Otero, el hijo de Florencia Peña: amenazas, extorsión y una causa judicial
El joven atravesó una situación de amenazas y presunta extorsión cuando tenía 14 años. El episodio comenzó con una amistad en un barrio privado de Pilar y terminó con una investigación judicial por estafas, amenazas y extorsión.
Resumen para apurados
- A los 14 años, Juan Otero, hijo de Florencia Peña, sufrió amenazas y extorsión económica en Pilar por parte de una vecina para evitar filtraciones mediáticas.
- El hecho inició con consumos no autorizados en tarjetas de Peña. La denuncia derivó en allanamientos tras rastrear la IP desde donde se emitían las amenazas.
- El conflicto se resolvió en una mediación donde los acusados reconocieron los delitos y la madre fue condenada, evitando el juicio oral pero dejando secuelas.
Una amistad entre adolescentes terminó convirtiéndose en una situación que generó preocupación en la familia de Florencia Peña y derivó en una investigación judicial. El episodio involucró a su hijo Juan Otero, quien por entonces tenía 14 años, y a una joven que había conocido en el barrio privado de Pilar donde vivían.
La historia fue reconstruida por Pepe Ochoa en LAM, luego de mantener una conversación con la actriz. Según relató el panelista, el episodio comenzó con una relación de confianza entre los adolescentes y terminó con movimientos económicos, amenazas y una investigación por presunta extorsión.
Cómo comenzó el conflicto que atravesó Juan Otero
Según la reconstrucción difundida en el programa, Peña se había instalado junto a su familia en un barrio privado de Pilar y había entablado una relación cercana con algunos vecinos. Su casa comenzó a ser un punto de encuentro para varios adolescentes de la zona.
En ese contexto, Juan, que tenía 14 años, se hizo amigo de una joven llamada Candela, que tenía entre 17 y 18 años. Con el paso del tiempo, la relación de confianza entre ambos se habría convertido en el punto de partida de una situación que afectó al adolescente.
La primera señal de alarma para Peña apareció cuando comenzó a notar que faltaban algunos objetos de su casa. Después detectó consumos en su tarjeta de crédito que no reconocía y que estaban asociados a una misma aplicación.
La actriz consultó a sus hijos para saber si alguno había realizado las compras, pero todos lo negaron. De acuerdo con lo contado por Ochoa, los consumos continuaron e incluso llegaron a duplicarse.
Las amenazas y la decisión de recurrir a la Justicia
En medio de la situación, Juan le habría contado a su madre que Candela y la madre de la joven lo estaban amenazando y extorsionando. Según el relato difundido en LAM, le exigían dinero bajo la advertencia de revelar determinada información a los medios.
Peña decidió entonces hablar con la mujer señalada por su hijo, quien negó las acusaciones. Ante la falta inicial de pruebas concretas que permitieran demostrar las amenazas, la actriz recurrió a un abogado para iniciar una causa penal.
Mientras avanzaba esa investigación, también comenzaron a llegarle a Peña mensajes desde una cuenta que buscaba extorsionarla con información relacionada con ella.
El avance de la investigación permitió establecer, según la reconstrucción de Ochoa, que la dirección IP asociada a esa cuenta correspondía al domicilio de la familia señalada. Luego se realizaron allanamientos en los que se secuestraron teléfonos y computadoras, cuyos contenidos fueron analizados como parte de la investigación.
Qué pasó con la causa judicial
De acuerdo con la información difundida en LAM, el caso llegó posteriormente a una instancia de mediación. Según Ochoa, los involucrados reconocieron los delitos y de esa manera evitaron llegar a un juicio oral por los hechos investigados.
El panelista señaló que la causa contemplaba presuntas estafas, amenazas y extorsión y que la madre de la joven recibió una condena. También indicó que el padre de Candela no habría tenido conocimiento de lo que estaba ocurriendo.
El episodio dejó una marca en Juan Otero. Según contó Ochoa a partir de su conversación con Florencia Peña, el joven todavía considera el episodio como una experiencia difícil de superar. El panelista sostuvo además que las exigencias económicas habrían sido reiteradas y que, según el relato que recibió, le pedían 500 dólares cada cuatro días.







