Resumen para apurados
- Hinchas de San Martín de Tucumán cuestionan al plantel, al DT y a la dirigencia tras perder 4-2 ante Atlético Rafaela y quedar a seis puntos del Reducido.
- La crisis deportiva se profundizó por errores defensivos recurrentes, continuos cambios de técnicos y cuestionamientos al armado del plantel tras una final perdida.
- Con solo seis fechas restantes, el equipo no tiene margen de error: debe sumar de inmediato para sostener el sueño del ascenso y despejar riesgos de descenso.
El mal momento de San Martín ya no se discute solamente en los números: también se escucha en la voz de sus hinchas. La derrota por 4 a 2 contra Atlético Rafaela volvió a golpear a un equipo que no consigue meterse en el Reducido y que, con seis fechas por delante, quedó a seis puntos de ese objetivo y nueve por encima de Chacarita, referencia de la pelea por el descenso. Entre quienes siguen acompañando aparecen bronca, preocupación y esperanza que resiste.
Después del triunfo sobre Agropecuario en La Ciudadela, San Martín había recuperado aire y se acercaba arriba. Pero Rafaela devolvió las dudas. El equipo se puso dos veces en ventaja y en ambas recibió el empate de inmediato. Luego del 3 a 2 perdió reacción y terminó cayendo 4 a 2. El partido dejó expuesta una dificultad repetida: capacidad para atacar, pero fragilidad para defender y sostener un resultado.
Para Rubén González, de Termas de Río Hondo e integrante de la filial "Cirujas de Santiago del Estero", el problema pasa por la falta de conexión entre el equipo y el hincha. “Se vive este momento con amargura, al ver a un San Martín distinto al de hace dos o tres años. Verlo hoy hace mal. La parte fundamental de esto es que el equipo no contagia. La situación económica es difícil y hay que hacer un esfuerzo muy grande para ir, más todavía para quienes viven lejos”, aseguró.
"Los responsables somos todos": la mirada de un fanático de San Martín
González reparte culpas entre los sectores. “Los responsables somos todos: dirigentes, jugadores e hinchas. Los hinchas también, porque cuando el equipo pierde, gana o juega bien, tiran bengalas, tiran humo, hacen parar el partido, escupen al juez de línea y tiran hielo”, explicó el fanático, que ya apunta al 2027. “Hay que cambiar el sistema de traer futbolistas lesionados o que no sienten la camiseta. Hay que buscar a los jugadores de las inferiores, darles tiempo para que puedan surgir y tener una dirigencia que informe todo lo que sucede”.
Ramiro Jerez, de 19 años, mantiene la fe pese a que el escenario exige ganar casi todo lo que queda. “Todavía se sigue pagando el plato de la final perdida. La gente ya no acompaña como antes, pero hay que estar de la mano y seguir para adelante”, dijo Jerez, que fue concreto al hablar sobre el Reducido. “No hay margen de error. Hay que ganar sí o sí y ojalá se pueda clasificar”, agregó el fanático, que también reparte responsabilidades. “Ya no se sabe si el problema son los jugadores o el entrenador. Pero la gente tiene que tirar para adelante porque esto es San Martín”.
"La solución no es dejar de venir a la cancha": el pedido de un hincha del "Santo"
Santiago Raúl Sánchez, de 26 años, defiende el acompañamiento. “Nada está terminado hasta que se termine el torneo. El presente está complicado y a veces molesta, pero la solución no es dejar de venir a la cancha”.
También pidió no quedarse atrapado en la final perdida. “Lo de Rosario ya pasó hace mucho. No hay que vivir del pasado. Dolió y quedó marcado en su momento, pero San Martín tiene que mirar hacia adelante”, dijo Sánchez, que fue directo al hablar sobre el plantel. “Se pueden cambiar siete técnicos en un año, pero si los jugadores no ponen ganas, el problema va a seguir siendo el mismo”.
Juan González, de 30 años, todavía encuentra motivos para creer. “Todavía hay una posibilidad matemática para clasificar al Reducido. Siempre se intentó luchar por el ascenso y todavía se puede pelear hasta el final”, dijo esperanzado. En tanto que al ser consultado sobre el mal momento futbolístico, no se guardó nada. “Es un combo completo. Desde el armado hubo fallas y después hubo mala suerte con las lesiones de algunos de los mejores jugadores. En el último tiempo también faltaron respuestas”.
La mirada más crítica sobre la conducción es la de Iván Gambarte. Sus cuestionamientos comienzan con el ex técnico del "Santo" Mariano Campodónico y el armado deportivo para 2026. “Se trató pésimo al entrenador que estaba cuando asumió la nueva comisión directiva. Tardaron en comunicarle que no iba a ser tenido en cuenta y, por ese motivo, terminó costándole más plata de lo habitual al club”, analizó Gambarte, que también apuntó al ex director deportivo Facundo Pérez Castro. “El armado del equipo tuvo fallas. Fueron a buscar a una persona para ocupar el lugar de director deportivo y, a mitad de año, se fue y dejó un equipo armado por él”, explicó.
Rodrigo Semrik suma otra mirada sobre el presente deportivo e institucional. “La situación deportiva es complicada, algo a lo que no estábamos acostumbrados años anteriores, cuando estábamos en los primeros puestos. Además, el equipo nunca terminó de encontrar un estilo de juego con dos técnicos diferentes y, a esta altura del torneo, es difícil pensar que eso pueda cambiar demasiado”, dijo Semrik, que entiende que la prioridad debe ser sumar. “Hay que enfocarse en obtener la mayor cantidad de puntos posibles. No solamente para intentar entrar al Reducido, que obviamente es el objetivo, sino también para alejarnos de los puestos de abajo”.
En cuanto a las elecciones, Semrik habló sobre la posible modificación del estatuto. “Necesita actualizaciones, eso es algo que no discuto. Pero, si se va a hacer una reforma, debería ser integral, pensando en el futuro del club y no solamente en una cuestión puntual como extender un mandato”.
Una semana que volvió a encender la discusión
Con seis fechas por delante, el margen se achicó. El Reducido sigue en las cuentas, pero también obliga a mirar abajo. Algunos hinchas apuntan al plantel, otros a la conducción y otros piden estabilidad. Reclaman respuestas para que San Martín no termine de perder una temporada que fue de muchos altibajos.







