Alerta por el Súper Niño: ¿qué provincia argentina se prepara para un escenario de lluvias extremas e inundaciones?
El Súper Niño podría alcanzar una intensidad excepcional hacia fin de año y generar lluvias persistentes y tormentas severas. Una provincia argentina ya tomó medidas preventivas ante el riesgo de inundaciones, aluviones y complicaciones para el sector agropecuario.
Resumen para apurados
- El agro de Mendoza toma medidas preventivas ante la intensificación del Súper Niño hacia fin de año, debido a las alertas por tormentas e inundaciones.
- El fenómeno se combina con el deshielo de nevadas récord, lo que aumentará caudales en canales y cauces, según informes meteorológicos especializados.
- Con efectos proyectados hasta 2027, el sector teme aluviones, plagas y problemas logísticos que afecten la ganadería y la vitivinicultura local.
El fenómeno climático conocido como Súper Niño avanza hacia una etapa de mayor intensidad y genera preocupación por sus posibles efectos en distintas regiones de la Argentina. En Mendoza, el sector agropecuario comenzó a tomar medidas preventivas ante un escenario que podría combinar lluvias persistentes, tormentas severas y un aumento de los caudales.
Según el escenario planteado en el texto, el fenómeno comenzó a extenderse desde los primeros días de agosto y podría mantenerse, al menos, hasta febrero de 2027. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) señaló que alcanzaría su máxima intensidad hacia finales de este año, aunque sus efectos climáticos podrían prolongarse durante los primeros meses de 2027.
Mendoza se prepara para los posibles efectos del Súper Niño
La provincia cuyana aparece entre las zonas que requieren especial atención debido a la combinación de diferentes factores. A las precipitaciones intensas que podría provocar el fenómeno se suma el deshielo de las nevadas récord registradas este año, una situación que podría incrementar el caudal de cauces y canales de riego.
Este escenario podría favorecer la aparición de aluviones e inundaciones, además de generar consecuencias sobre los animales y aumentar la posibilidad de enfermedades y plagas que afecten a los cultivos.
Por este motivo, el campo mendocino comenzó a reforzar las medidas preventivas bajo la premisa de estar preparado para "atender lo inesperado".
Los sectores productivos que están bajo la lupa
Las actividades que concentran mayor atención son el sector agropecuario, especialmente la ganadería, y el frutihortícola, con particular importancia para la vitivinicultura.
Las recomendaciones apuntan principalmente a anticiparse a los posibles efectos de las lluvias y tormentas, con acciones destinadas a reducir los riesgos que puedan presentarse durante los próximos meses.
El fenómeno podría alcanzar una intensidad histórica
Las perspectivas para la campaña agrícola 2026/27 también reflejan un escenario de creciente intensidad. De acuerdo con un informe especial de Aprilis Soluciones Meteorológicas para la Unión Agrícola de Avellaneda (UAA), la probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad considerada excepcional entre octubre y diciembre pasó del 69% al 75% en la última actualización.
El informe sostiene que el fenómeno continúa fortaleciéndose y que ya se observa un acople entre el océano y la atmósfera.
Para la Argentina, esta situación podría representar un mayor potencial para la campaña agrícola gruesa, aunque al mismo tiempo incrementaría determinados riesgos asociados al exceso de agua.
Entre las consecuencias que requieren mayor prevención aparecen las tormentas severas, los anegamientos y las dificultades sanitarias y logísticas, que podrían afectar tanto las actividades productivas como el traslado y manejo de la producción.
En Mendoza, la combinación entre las precipitaciones previstas y el deshielo de las importantes acumulaciones de nieve vuelve especialmente relevante la planificación anticipada para los sectores productivos durante los próximos meses.










