En los sectores más pobres, el más grave problema que puede enfrentar hoy un joven en nuestro país es la exclusión. Esto significa las escasas oportunidades de ser oído, de acceder a una buena nutrición, a la salud, a la educación, al trabajo, al deporte, a la recreación y la cultura. La apatía y desesperanza los coloca en una situación de aislamiento generacional, con pocas posibilidades de participación en la construcción de su propio futuro, esto se debe y puede revertir si logramos generar mejores condiciones políticas y socioeconómicas para que asuman responsabilidades en su cuidado y protección. La juventud argentina se ve avasallada por un caos de valores individualistas generados por la rápida sucesión de situaciones sociales adversas y difíciles de comprender. La versión deformada del mundo se les presenta como una feria de consumo al que no pueden acceder cayendo muchas veces en una verdadera anomia social y generacional. Las urgencias provocadas por el modelo ajustador, hacen que el Estado, la sociedad y sus organizaciones, no se planteen de manera consciente la necesidad de atender a algunos sectores de la población, entre ellos a los jóvenes, especialmente los más excluidos y de mayor riesgo como se merecen. Es necesario, entonces, rediseñar y generar espacios para que los jóvenes ejerzan su capacidad de autodeterminación y que a través de sus propias acciones e iniciativas, tanto individuales como colectivas, pueden influir en su entorno, abrirse oportunidades y actuar de manera protagónica en la realización de sus proyectos de vida y en la construcción de un futuro mejor. Las futuras políticas públicas de un peronismo reconstruido deben contener la concepción del joven como un actor social, agente de su propio desarrollo y del desarrollo de la sociedad en la que vive. Un joven protagonista, con obligaciones, que valore su vida y que en función de esos sentimientos intervenga de manera activa, eficiente y eficaz en los procesos decisorios relativos a los asuntos públicos de su barrio, su ciudad y su país.
Rubén Ricco
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