13 Julio 2002 Seguir en 
La semana próxima, los accionistas del Banco Empresario de Tucumán Cooperativo Limitado firmarán el acta constitutiva de la nueva entidad crediticia local: Banco Empresario Sociedad Anónima.
Según informó un vocero de la entidad, la cooperativa seguirá manejando el 80% del capital del Banco, o sea un total de $44 millones. El total accionario llegaría a $55 millones, que es lo autorizado por el Banco Central de la República Argentina partir de $11 millones que fueron aportados por nuevos inversores.Las acciones clase "A" pertenecerán a la cooperativa, las de clase "B" serán para los inversores fundadores, y las de clase "C" serán para los nuevos inversores y para acreedores del banco que se incorporan como accionistas. La cooperativa, con la creación del nuevo banco, pasará a denominarse Cooperativa Empresaria Tucumana de Crédito e Inversiones Limitada. Según la fuente de la entidad, los depósitos están estabilizados, reingresan los inversores "en forma tibia" (conforme a la seriedad de la crisis del sistema) y se genera una "recuperación de la cartera".
Las sedes
Con estas perspectivas, la única entidad crediticia tucumana que posee fondos de inversores locales mantendrá sus ocho casas (casa central y tres sucursales en San Miguel de Tucumán, y filiales en Concepción, Lules, Monteros y Banda del Río Salí).
El Banco maneja en la actualidad alrededor del 18% de los depósitos, pero desde la creación del corralito devolvió cerca del 50% del total de los ahorros.
Los cuentacorrentistas suman 12.000 y se atiende a cerca de 9.000 empresarios, en su mayoría pequeños y medianos. En el caso de los ahorristas se tienen en cuenta todas las cuentas pasivas, incluso plazos fijos, cuentas corrientes y cajas de ahorro. Esa gran atomización, que antes era una fortaleza para el banco, con el corralito complicó a la administración en alto grado.
Según informó un vocero de la entidad, la cooperativa seguirá manejando el 80% del capital del Banco, o sea un total de $44 millones. El total accionario llegaría a $55 millones, que es lo autorizado por el Banco Central de la República Argentina partir de $11 millones que fueron aportados por nuevos inversores.Las acciones clase "A" pertenecerán a la cooperativa, las de clase "B" serán para los inversores fundadores, y las de clase "C" serán para los nuevos inversores y para acreedores del banco que se incorporan como accionistas. La cooperativa, con la creación del nuevo banco, pasará a denominarse Cooperativa Empresaria Tucumana de Crédito e Inversiones Limitada. Según la fuente de la entidad, los depósitos están estabilizados, reingresan los inversores "en forma tibia" (conforme a la seriedad de la crisis del sistema) y se genera una "recuperación de la cartera".
Las sedes
Con estas perspectivas, la única entidad crediticia tucumana que posee fondos de inversores locales mantendrá sus ocho casas (casa central y tres sucursales en San Miguel de Tucumán, y filiales en Concepción, Lules, Monteros y Banda del Río Salí).
El Banco maneja en la actualidad alrededor del 18% de los depósitos, pero desde la creación del corralito devolvió cerca del 50% del total de los ahorros.
Los cuentacorrentistas suman 12.000 y se atiende a cerca de 9.000 empresarios, en su mayoría pequeños y medianos. En el caso de los ahorristas se tienen en cuenta todas las cuentas pasivas, incluso plazos fijos, cuentas corrientes y cajas de ahorro. Esa gran atomización, que antes era una fortaleza para el banco, con el corralito complicó a la administración en alto grado.







