San Martín encontró la precisión que le faltaba, venció 3 a 0 a Agropecuario y recuperó oxígeno en la pelea por el Reducido

El equipo de Orfila pasó de un primer tiempo impreciso, en el que chocó con el arquero visitante, a una segunda parte contundente que le devolvió confianza.

IDOLATRÍA. Carabajal, fanático de Messi, mostró su camiseta ante La Ciudadela tras marcar el 1-0 y protagonizó un festejo con sello propio.
IDOLATRÍA. Carabajal, fanático de Messi, mostró su camiseta ante La Ciudadela tras marcar el 1-0 y protagonizó un festejo con sello propio. Foto de Osvaldo Ripoll/LA GACETA.

Resumen para apurados

  • San Martín venció 3-0 a Agropecuario en La Ciudadela este fin de semana para salir de una crisis deportiva y acercarse a los puestos del Reducido.
  • Tras una semana tensa por conflictos internos y caídas previas, el equipo destrabó el duelo en el segundo tiempo con tantos de Carabajal, Cabrera y Cisnero.
  • El resultado dejó al conjunto tucumano a un punto del Reducido y el próximo sábado visitará a Atlético de Rafaela obligado a consolidar su recuperación.
Resumen generado con IA

Una semana cargada de tensión necesitaba una respuesta dentro de la cancha. Y San Martín la encontró en el momento justo. Después de los cuestionamientos, del conflicto con Nicolás “Fosa” Ferreyra y de una derrota contra Tristán Suárez que había profundizado el mal momento, el equipo dirigido por Alejandro Orfila se hizo fuerte en La Ciudadela y goleó 3 a 0 a Agropecuario.

El partido tuvo dos caras muy marcadas. En el primer tiempo, San Martín tuvo situaciones y logró acercarse al arco visitante, pero se encontró con un arquero de Agropecuario que respondió cada vez que tuvo que intervenir y sostuvo el cero. A la vez, el apuro por encontrar el gol llevó al equipo a cometer errores en los pases y en la distribución. Algunas jugadas que comenzaban con buenas intenciones terminaban diluyéndose por falta de precisión.

La sensación era que San Martín tenía el control territorial, pero no conseguía traducirlo en una ventaja. Alejandro Orfila, sin embargo, decidió mantener a los mismos protagonistas para el complemento. Y la insistencia terminó teniendo premio.

Premio a la insistencia

También hubo un cambio en la actitud. San Martín salió al complemento con otra intensidad, encontró mejores conexiones y, una vez que consiguió romper el cero, empezó a jugar con mayor soltura. El “Sojero” ya no pudo sostener la resistencia del primer tiempo y el local aprovechó cada espacio para convertir una victoria trabajada en una goleada contundente.

A los pocos minutos de la segunda parte llegó el desahogo. La jugada nació desde la izquierda, Bruno Cabrera recibió y puso un centro preciso al área. Gabriel Carabajal apareció para conectar de volea y marcar el 1 a 0. El “10” salió disparado hacia la tribuna, se quitó la camiseta y la mostró frente a los hinchas.

El festejo tuvo un condimento especial. Carabajal es fanático de Lionel Messi y lleva tatuajes relacionados con el astro argentino en sus dos piernas, por lo que la celebración recordó inmediatamente a la imagen que Messi protagonizó contra Real Madrid. Esta vez, el mediocampista tuvo su propio momento en La Ciudadela: gol, camiseta en alto y una tribuna completamente entregada.

Con la ventaja, San Martín encontró espacios y jugó con otra confianza. El segundo gol llegó después de otra gran acción colectiva. Agustín Graneros realizó una gran maniobra en mitad de cancha, se sacó un rival de encima y filtró la pelota por el centro para Cabrera. El delantero esperó la salida del arquero y, con tranquilidad, definió ante el arco vacío.

Cabrera terminó siendo uno de los grandes protagonistas de la noche: asistencia para abrir el partido y gol para ampliar la diferencia. El ex Lanús aprovechó una de las mejores jugadas colectivas del equipo y terminó de darle forma a una victoria que, hasta el descanso, parecía bastante más complicada.

El golazo de Cisnero para ampliar la ventaja

El tercero fue un verdadero golazo. Alan Cisnero, que había ingresado para ocupar una posición más adelantada en lugar de Álvaro Veliez, recibió cerca del área y sacó un remate colocado que se metió en el arco de Agropecuario. El 3 a 0 terminó de desatar la fiesta en La Ciudadela.

Después de una semana compleja, San Martín respondió de la mejor manera posible: jugando y ganando. La goleada no borra las dificultades que atravesó el equipo, pero sí cambia el clima y, sobre todo, devuelve oxígeno en la tabla.

Con los tres puntos, el “Santo” quedó a un punto de la zona de Reducido y, al menos por ahora, dejó de mirar hacia abajo. El próximo paso será mucho más exigente: este sábado visitará a Atlético de Rafaela, en el “Nuevo Monumental”, con la obligación de demostrar que la reacción no fue solamente una noche aislada.

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