Zverev le ganó la final a Shelton en el US Open y sumó su segundo Grand Slam

En un partido de más de tres horas y media en la Arthur Ashe, el alemán se sobrepuso a la hostilidad del público, desarmó tácticamente al local y ganó en cuatro sets. Con este título y el festejo previo en Roland Garros, "Sascha" completó la mejor temporada de su carrera y prolongó la sequía del tenis estadounidense.

GRITO SAGRADO. Alexander Zverev se sacó el estigma de perder finales en Roland Garros y ahora volvió a festejar: ganó su segundo Grand Slam.
GRITO SAGRADO. Alexander Zverev se sacó el estigma de perder finales en Roland Garros y ahora volvió a festejar: ganó su segundo Grand Slam.
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Alexander Zverev venció a Ben Shelton en Nueva York y se consagró campeón del US Open para alzar su segundo Grand Slam de la temporada tras imponerse por 6-3, 7-6, 5-7 y 6-2.
  • El alemán dominó tácticamente un duelo de tres horas y media ante un público hostil, sumando este trofeo al obtenido meses atrás en Roland Garros en un año de gran regularidad.
  • La victoria confirma la madurez de Zverev en citas decisivas y estira a 23 años la sequía de títulos masculinos locales en Nueva York, desde la coronación de Andy Roddick en 2003.
Resumen generado con IA

Alexander Zverev superó a Ben Shelton por 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2 tras tres horas y 32 minutos de juego y se consagró campeón del US Open ante un público que esperaba ver al local levantar el título. El triunfo del alemán estiró a 23 años la sequía de campeones masculinos locales en Nueva York —desde la consagración de Andy Roddick en 2003— y lo confirmó como el tenista más regular del circuito en 2026.

Para Zverev, jugador que en el pasado había tenido dificultades para cerrar instancias decisivas de los Grand Slam, el título representa un salto de madurez en su carrera. Tras haber ganado Roland Garros hace unos meses, en un año marcado por los problemas físicos de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner y las prematuras eliminaciones de Novak Djokovic, “Sascha” sumó su segundo torneo grande de la temporada.

Solidez inicial

El trámite de la final se inclinó a favor del europeo desde el arranque. En el primer game, Zverev quebró el servicio de Shelton. Aunque el estadounidense intentó meterse en ritmo y contó con algunas ventajas de 0-30 para equilibrar el marcador, el alemán sostuvo la potencia y precisión de su saque para no ceder terreno. Su plan fue claro: apuntar de forma constante al revés del local con envíos profundos para forzar el error. Con su derecha y su tiro paralelo en buen nivel, una doble falta del norteamericano derivó en otro quiebre que cerró la manga por 6-3.

El segundo set tampoco trajo alivio para Shelton, condicionado por varias imprecisiones en su juego. Con el marcador 2-1 a favor del alemán, otra doble falta del anfitrión le dio a Zverev una nueva chance de quiebre, que Shelton evitó con un saque ganador. El local resistió como pudo, salvando un 0-30 cuando servía 5-6 abajo, para llevar la definición al desempate. Ahí, Zverev jugó su mejor tenis del set: cometió pocos errores, anuló las respuestas de su rival y se quedó con el tie-break por 7-2.

Reacción y suspenso

El tercer set estuvo marcado por el dominio de los servicios. Shelton siguió sin encontrarle la vuelta al revés de su rival, pero Zverev tampoco lograba descifrar el saque del estadounidense. La primera chance de quiebre para el norteamericano llegó con el parcial 3-2 a favor del local, y Zverev la neutralizó con un ace y un revés cruzado. Después, con 4-3 arriba para el anfitrión, Shelton volvió a exigir (30-30) y Zverev tuvo que resolver con un passing shot de revés paralelo. Sin embargo, la insistencia del local tuvo premio en el 6-5: Shelton se sostuvo con sus devoluciones, incomodó a un Zverev que dudó por primera vez en el partido y cerró el set por 7-5. El festejo posterior, llevándose el dedo al oído frente a las tribunas, ilusionó al público con una remontada.

Cierre sin fisuras

Esa ilusión duró poco. En el arranque del cuarto set, Shelton se vio rápidamente 15-40 con su propio saque. Logró levantar el primer punto de quiebre con una resolución en la red, pero en la segunda chance erró un passing de revés forzado que le devolvió el control a Zverev. A partir de ahí, el alemán manejó el ritmo del partido desde el fondo, mientras el estadounidense empezó a apurar decisiones y a tomar riesgos que no le funcionaron.

La definición llegó con una nueva rotura que puso a Zverev 5-2 arriba. Con el saque en su poder, cerró el partido sin sobresaltos, aunque con una escena curiosa al final: no se dio cuenta de inmediato de que había ganado y recién lo asimiló al escuchar el murmullo de la gente y la confirmación desde la silla del juez. Zverev dominó de principio a fin en un estadio que alentaba al rival y sumó su segundo título de Grand Slam de la temporada.

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