Se estima un menor recorte de área en el norte del país y en la región pampeana, en la futura siembra de maíz, ya que la intención de siembra con maíz pasa a 10,6 millones de hectáreas en este mes de septiembre, indica un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario elaborado por Cristian Russo.
En la comparación de márgenes, el maíz empieza a ganarle área a la soja y por las buenas a muy buenas condiciones climáticas, el trigo sube su proyección de producción a 21 millones de toneladas.
El maíz 2026/27 rebota, la siembra suma 200.000 hectáreas y buenas chances de marcar un buen número de cosecha.
Hace un mes, para la primera estimación maicera para la Argentina se notaba un fuerte retroceso en la intención de siembra. Se proyectaba una caída de un 7,3% con 600.000 hectáreas menos. El mayor recorte se daba en el norte del país. En las consultas, la intención de implantación apuntaba a una disminución del área maicera en un 40%. En provincias como Santiago del Estero y Chaco, el maíz es un cultivo clave para sostener el sistema agrícola, pero se pensaba en un gran remplazo con trigo y con sorgo. El mayor inconveniente estaba centrado en que no es posible hacer maíz sin controlar la chicharrita. Y allí, entre el costo de controlar chicharrita (U$S 55 por hectárea) y el de fletes, impactado por el costo de los combustibles, dejaban al maíz fuera de la ecuación económica.
¿Qué cambió entonces? ¿Mejoró la situación con los mayores precios que mostró el maíz en los últimos 30 días? “La ecuación no cambió. Sin embargo, no se ve presencia de chicharrita. Y entre promociones, bonificaciones, agroquímicos y descuentos que se ofrecen con la compra de semilla, la caída de área va a ser menor”, explican los técnicos. Desde Chaco agregan que hay poco crédito y que no hay plata para herbicidas. “Se volvió a disquear los lotes. Nadie quiere dejar el lote con malezas hasta fin de año. Por eso se está sembrando como nunca soja de primavera, sorgo y sí, también maíz temprano, casi como el año pasado. Se sembró hace 20 días. Ese maíz funciona como criadero de Dalbulus maidis y el pico poblacional se lo traslada al resto que siembra a fin de año”. En Santiago del Estero, pasa algo similar: “Hay algo de maíz sembrado temprano, pero sería menos que el año pasado. Se está sembrando mucha soja primavera y girasol”. De esta manera, ahora se tiene en cuenta en Chaco y Santiago una disminución interanual de área maicera que pasa de niveles de un 40% a un 26% y 27%, respectivamente.
En la región pampeana, específicamente en Buenos Aires, los sectores del centro y del este se mantienen cautos y con algunos recortes por el temor a excesos de agua, pero en el sudeste de Buenos Aires los números van claramente a favor del maíz al compararlos con la soja. Esto se traslada en una pequeña suba de un 1% en superficie a favor del cereal, respecto del ciclo pasado. Para Córdoba se estima una leve baja en el norte de la provincia lo que resulta en una reducción de área de un 2%. En Santa Fe, el centro provincial apuesta por más maíz temprano y en el sur se podrían sumarse nuevas hectáreas, lo que resulta en un leve aumento interanual de un 2%. La Pampa muestra un retroceso de un 7% tras alcanzar un pico histórico el año pasado por mayores costos de flete. Y en Entre Ríos, siguiendo los números del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, se estima un 3% más de presencia maicera en este año.
Con este nuevo ajuste en la intención de área, se está ante 10,6 millones de hectáreas, un 3,6% menos que hace un año. Teniendo en cuenta una cosecha para grano comercial de 8,9 millones de hectáreas y un escenario normal de clima, el país tiene por delante un horizonte productivo de 67,5 millones de toneladas.
No obstante, los pronósticos confirman que se transitará un “Niño” muy fuerte, por lo que la Argentina tiene grandes chances de superar ese horizonte y acercarse a 70,5 millones de toneladas de producción, número que empataría el récord del ciclo pasado en maíz.
Por otro lado, la intención de siembra de soja 2026/27 recorta el área en 100.000 hectáreas.
Con un importante crecimiento, aunque más moderado, se estima que la intención de siembra de soja alcance las 16,7 millones de hectáreas. El aumento de área interanual estaría en torno a un 2%. De esta manera, y de concretarse la proyección de siembra, sobre la base de un área no cosechable promedio y un rendimiento también promedio (29,1 quintales por hectárea), la producción podría dejar 47,8 millones de toneladas.











