GP de España: cómo es Madring, curva por curva, y qué necesita mejorar Franco Colapinto

El nuevo trazado madrileño combina curvas ciegas, fuertes frenadas y un peralte extremo. El argentino terminó 15° y todavía debe encontrar velocidad frente a Gasly.

GP de España: cómo es Madring, curva por curva, y qué necesita mejorar Franco Colapinto
@AlpineF1Team
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Franco Colapinto finalizó 15° en los ensayos del GP de España de Fórmula 1 en el nuevo circuito Madring de Madrid, buscando adaptarse a un trazado inédito y exigente.
  • La F1 regresó a Madrid tras 45 años en un circuito que combina sectores urbanos, curvas ciegas y un peralte del 24%. Colapinto quedó a nueve décimas de su compañero Pierre Gasly.
  • Con márgenes mínimos frente a los muros, el piloto argentino deberá unir sus mejores sectores y mejorar la puesta a punto del Alpine para la clasificación del fin de semana.
Resumen generado con IA

Madring no se parece demasiado a los circuitos urbanos tradicionales. Está rodeado de muros y atraviesa calles de Madrid, pero también cuenta con desniveles, sectores construidos especialmente para la Fórmula 1 y una curva peraltada de más de medio kilómetro. En su estreno, el trazado mostró una combinación incómoda para pilotos e ingenieros: obliga a encontrar velocidad mientras todavía se intenta comprender dónde están sus límites.

Franco Colapinto terminó 15° en la segunda práctica libre, con una vuelta de 1:35.886. Completó 21 giros y quedó a 0.927 de Pierre Gasly, 11° con 1:34.959. La diferencia entre los Alpine fue amplia, aunque el argentino dedicó buena parte de la sesión a trabajar con neumáticos medios. Cuando colocó los blandos mejoró sus parciales y avanzó posiciones, pero no pudo reunir sus mejores sectores en una misma vuelta.

Para Colapinto, como para el resto de la parrilla, el viernes tuvo más de exploración que de confirmaciones. La Fórmula 1 regresó a Madrid después de 45 años, pero lo hizo lejos del antiguo Jarama y sobre un circuito del que no existen referencias anteriores. Los datos de los simuladores ofrecieron un punto de partida; la pista real comenzó a revelar otra historia.

La vuelta arranca con una recta de 589 metros que conduce a una de las frenadas más exigentes. Los autos llegan cerca de los 320 kilómetros por hora y deben reducir hasta aproximadamente 96 para afrontar la primera curva. Allí aparece una de las oportunidades más claras de sobrepaso, aunque también un riesgo: el ingreso a la curva 2 es lento y puede generar embotellamientos durante la largada.

Después comienza la parte más urbana. La curva 3, denominada Hortaleza, abre el camino hacia la calle Ribera del Sena y una cuarta curva que puede recorrerse prácticamente a fondo. La velocidad se corta de manera abrupta al llegar a las curvas 5 y 6, una chicana situada junto al paso bajo la autopista. Atacar demasiado el primer pianito puede hacer que el auto rebote hacia el segundo y termine contra el muro. En Madring, ganar unas centésimas y perder la sesión pueden ser consecuencias de una misma maniobra.

Desde allí comienza la Subida de las Cárcavas, con una pendiente superior al 8% hasta alcanzar el punto más alto del trazado en la curva 7. Luego aparece El Búnker, una curva ciega cuyo nombre recuerda las construcciones de la Guerra Civil española ubicadas en las inmediaciones. Es una de las zonas que inquietaban a los pilotos antes de salir: si un auto queda detenido detrás de una curva sin visibilidad, la reacción de los comisarios deberá ser inmediata.

El rasgo más espectacular llega en la curva 12. La Monumental tiene casi 548 metros, un desnivel cercano a los 10 y un peralte máximo del 24%, equivalente a una inclinación de 13,5 grados. Su diseño permite sostener una velocidad elevada y genera una sensación poco habitual: el auto parece avanzar hacia un abismo mientras el piloto acelera. Además, cuenta con una barrera especial pensada para que, en caso de impacto, el monoplaza se deslice y no regrese hacia la trayectoria de los demás.

El desafío continúa en la frenada de la curva 13 y en Las Enlazadas de Valdebebas, antes de otra desaceleración fuerte en la 17. El último sector tampoco ofrece descanso: después de alcanzar aproximadamente 257 kilómetros por hora en la curva 19, los pilotos llegan a la 20, un giro cerrado de 117 grados y el punto más lento de la vuelta. Los bloqueos de neumáticos aparecieron desde las primeras prácticas.

Ese recorrido explica por qué encontrar una buena puesta a punto resulta tan complicado. El auto necesita estabilidad para las curvas rápidas, capacidad para absorber los pianitos y buena tracción al salir de los sectores lentos. Mejorar una característica puede perjudicar otra. Pierre Gasly ya había advertido que algunas frenadas son especialmente difíciles porque el auto no llega completamente recto.

El accidente de Arvid Lindblad confirmó que los muros no son una presencia decorativa. El piloto de Racing Bulls marchaba cuarto cuando perdió el control y provocó una bandera roja de casi 15 minutos. Aun así, conservó esa posición, una muestra tanto de su velocidad como de lo complejo que fue construir una vuelta limpia.

Colapinto terminó lejos de los primeros lugares, pero pudo completar su programa y acumular kilómetros en un escenario nuevo. Ahora deberá aprovechar esa información para acercarse a Gasly y reunir en una sola vuelta las mejoras que mostró por sectores. En Madring, conocer el camino parece ser casi tan importante como recorrerlo rápido.

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