Resumen para apurados
- Expertos advierten que tragar ajo entero o cocinarlo sin picar anula la alicina, su compuesto más saludable, al impedir la reacción química necesaria.
- Para activar sus virtudes, se debe machacar el vegetal y dejarlo reposar diez minutos, permitiendo que la aliína y la alinasa se combinen antes del calor.
- Incorporarlo adecuadamente a la dieta potencia beneficios cardiovasculares e inmunes, un hábito clave aplicable también a cebollas y puerros.
El ajo es un auténtico superalimento, pero depende de la forma en que se lo consume. Si alguien tragara un diente de ajo entero o lo arroja directo a la sartén caliente, se pierden sus mejores propiedades. La alicina, es el compuesto antioxidante y antimicrobiano más potente que posee, pero hay que activarlo, provocar una reacción química. El ajo en sí no contiene la molécula en estado puro mientras está entero. Contiene un compuesto llamado aliína y una enzima llamada alinasa.
¿Qué hay que hacer?
Para que se forme, hay que romper las paredes celulares picando, triturando o machacando el ajo, y dejarlo reposar al menos 10 minutos a temperatura ambiente antes de cocinarlo y comerlo. Ese tiempo permite que la combinación forme la molécula que genera múltiples beneficios.
La mejor forma de consumirlo
Para aprovechar al 100% sus beneficios cardiovasculares, anticoagulantes y estimulantes del sistema inmune, comer ajo crudo es lo recomendado. Consumir de uno a dos dientes al día, en salsas como chimichurri, alioli o vinagretas y si resulta muy fuerte o ácido, agregar un poco de vinagre ayuda a estabilizar los compuestos. También se puede suavizar el sabor, fermentado en miel, los ajos pelados durante dos a cuatro semanas, además potencia sus efectos antioxidantes e inmunitarios.
La alicina ayuda a relajar los vasos sanguíneos (promueve la producción de óxido nítrico), lo que contribuye a reducir la presión arterial alta. También reduce la oxidación del colesterol LDL, conocido como el "malo". También actúa contra bacterias, virus y hongos. Otro aporte clave es el apoyo inmunológico ya que estimula la actividad de los glóbulos blancos, ayudando a reducir la duración y severidad de resfriados y gripes.
¿La alicina está en otros alimentos?
La alicina pura como tal es prácticamente exclusiva del ajo. Sin embargo, casi todos sus "parientes" botánicos contienen la misma combinación de precursores y enzimas que producen compuestos muy similares y con propiedades medicinales parecidas. En ese grupo entran también las cebollas (blanca, morada, de verdeo), puerro, ciboulette, ajo silvestre o ajo de oso.
En todos los vegetales de esa familia, la regla mecánica es la misma: sin daño físico no hay reacción química. Tanto en el ajo como en la cebolla, el puerro o el cebollín, las sustancias precursores se encuentran almacenadas en compartimentos celulares separados dentro de la planta, como si fueran dos líquidos en tubos de ensayo distintos. Para que se mezclen y reaccionen y se forme la alicina es necesario romper las paredes celulares.







