Resumen para apurados
- San Martín empató 1-1 ante Güemes el domingo en Tucumán, exponiendo sus dificultades para vencer a rivales de menor jerarquía en la Primera Nacional por falta de claridad.
- El Santo acumula cuatro partidos sin ganar como local y sufre ante esquemas defensivos, en contraste con sus triunfos ante líderes como Gimnasia de Jujuy o Chicago.
- A dos puntos del Reducido y con nueve fechas restantes, el equipo de Orfila visitará al líder Tristán Suárez con la urgencia de ganar regularidad para clasificar.
El 1 a 1 contra Güemes volvió a dejar una pregunta incómoda: ¿por qué a San Martín le cuesta tanto hacer valer la diferencia cuando enfrenta a equipos que llegan desde abajo? La respuesta no aparece solamente en el resultado del domingo, sino en varios capítulos de una campaña marcada por contrastes. El “Santo” consiguió resultados importantes contra rivales de peso, pero también perdió o empató encuentros en los que, por la posición del adversario y el contexto, estaba obligado a sumar de a tres. El problema parece estar menos relacionado con quién tiene enfrente y más con cómo afronta determinados partidos.
El recorrido ofrece varios ejemplos. Patronato estaba décimo cuando visitó La Ciudadela en el debut y el partido terminó 0 a 0. Deportivo Maipú llegaba séptimo antes de la tercera fecha y consiguió un 2 a 2 en Tucumán. Chacarita, que antes de enfrentarlo estaba decimosexto, también rescató un empate 1 a 1 en la octava jornada. Agropecuario, ubicado noveno antes de ese partido, lo derrotó 2 a 0 en Carlos Casares. Y Gimnasia y Tiro, decimotercero antes del cruce, ganó 1 a 0 en Salta. Son antecedentes diferentes, pero todos muestran que al equipo le costó imponer la lógica cuando el rival no llegaba como candidato.
La segunda rueda también dejó resultados en esa dirección y Güemes representa el ejemplo más reciente. El conjunto santiagueño era último antes de llegar a La Ciudadela y llevaba una extensa racha sin ganar, pero consiguió ponerse en ventaja y terminó llevándose un empate. San Martín evitó la derrota sobre el final, aunque volvió a dejar dos puntos.
Ese contraste resulta todavía más llamativo cuando se observan los números de local. Después del 3 a 0 frente a Almagro, su última victoria en La Ciudadela, llegaron la derrota 2 a 1 contra Temperley y los empates frente a San Martín de San Juan, Deportivo Madryn y Güemes. En total, son cuatro encuentros consecutivos sin ganar en casa. La localía, que debería funcionar como una ventaja en la recta final, terminó convirtiéndose en uno de los puntos débiles de la campaña.
Contra los mejores apareció otra versión
La historia cambia cuando el rival llega desde arriba. Gimnasia de Jujuy era líder antes de visitar La Ciudadela por la decimotercera fecha y terminó perdiendo 2 a 0. Fue una de las actuaciones más convincentes de San Martín durante el torneo. También derrotó 2 a 0 a Nueva Chicago, que ocupaba el sexto puesto antes de aquel enfrentamiento, y consiguió una victoria 2 a 1 frente a Atlético de Rafaela, que estaba sexto cuando se produjo el cruce. En esos partidos, el equipo mostró una intensidad y una concentración que no siempre consiguió sostener frente a adversarios que se ubicaban más abajo.
También hay matices. Temperley estaba cuarto cuando San Martín lo enfrentó como visitante y el resultado fue 1 a 1; posteriormente, el conjunto bonaerense ganó en Tucumán. Deportivo Madryn era sexto antes de visitar La Ciudadela en la segunda rueda y consiguió un 2 a 2. Contra Atlanta, que marchaba entre los primeros cuando llegó a Tucumán, perdió 1 a 0. Es decir, tampoco existe una regla absoluta, pero sí una diferencia en la forma en que San Martín parece adaptarse a cada escenario.
Ahí aparece una posible explicación futbolística. Ante equipos que también proponen, San Martín encuentra más espacios para correr, presionar y atacar. En cambio, cuando el adversario se repliega, reduce metros y espera, el “Santo” necesita tener recursos que todavía no aparecen con continuidad. Alejandro Orfila lo reconoció después del empate con Güemes. “Si bien nosotros teníamos la pelota y teníamos el dominio, no podíamos nosotros lastimar con claridad al rival”. El entrenador también admitió que “en el primer tiempo nos faltó un poco de eso”.
El líder aparece en el momento justo
El domingo, Tristán Suárez será una prueba diferente. El líder de zona B tiene 48 puntos y San Martín suma 36, por lo que el encuentro permitirá comprobar si el “Santo” vuelve a mostrar esa versión competitiva que tantas veces apareció ante rivales importantes. Además, jugará de visitante, un contexto que puede quitarle parte de la obligación de asumir todo el protagonismo.







