Un vuelo comercial de rutina hace la ruta entre Los Ángeles y Shanghái con un pasaje compuesto por personas que no se conocen entre sí. Cuando el avión sufre una falla grave y se desploma sobre el océano Pacífico, debe realizar un aterrizaje de emergencia en aguas infestadas de peligrosos tiburones hambrientos que rondan a los sobrevivientes que flotan en el agua. El peligro los acecha en la oscuridad y sólo la unión entre ellos les permitirá salvarse. Con el tiempo en contra, deberán enfrentarse a sus peores miedos y tomar una decisión imposible: arriesgarlo todo en el mar o morir entre los restos destruidos de una nave que lentamente va hundiéndose.
Desde que en 1975 (sí, hace ya 51 años) Steven Spielberg dirigió su clásica “Tiburón”, estos poderosos escualos nunca fueron vistos del mismo modo en el cine internacional. Han sido depredadores voraces; sujetos de experimentos que terminan mal; animales parodiados en la saga “Sharknado” y hasta se recurrió a sus dentados antepasados prehistóricos (“Megalodón”) para imprimir miedo desde la pantalla.
“Impacto mortal” -el estreno de terror de la semana- abreva en la constante argumental de que los tiburones son malos por naturaleza y siempre están hambrientos. No es la primera vez que el director Renny Harlin los usa en pantalla: en 1999 fue el responsable de “Alerta en lo profundo”; casi tres décadas después los retoma para poner en riesgo vital a Aaron Eckhart, Ben Kingsley (los más famosos del elenco), Molly Belle Wright, Angus Sampson, Elijah Tamati, Zhao Simei, Richard Crouchley y Madeleine West, el pasaje en peligro por el catastrófico accidente aéreo que partió en tres el avión, dividiendo tanto a los viajeros como a sus esfuerzos por superar la situación.
El desafío, en su caso, no es que algunos salgan airosos y sean rescatados y otros perezcan en el intento, sino cómo contar una historia que se parece a muchas otras, en especial a “Atrapados en lo profundo” (no confundir con la antes citada del propio Harlin), estrenada hace apenas dos años sobre una idea muy similar y con la dirección de Claudio Fäh.







