24 Mayo 2005 Seguir en 
Buenos Aires.- El presidente Néstor Kirchner negó hoy que la decisión de suspender su viaje a Cuba constituya una "señal" para los Estados Unidos.
En tanto, el canciller Rafael Bielsa precisó que la visita a la isla "no está cancelada sino diferida" por "cuestiones de agenda" del jefe del Estado.
Kirchner se refirió a su eventual visita a Cuba durante un extenso reportaje que concedió hoy a Radio 10, en el que fue enfático al negar que su decisión de no viajar por el momento a la isla constituya una "señal" de buena voluntad hacia los Estados Unidos.
"Yo no trabajo con señales", respondió Kirchner, quien reiteró que no viaja porque "en toda visita se tienen que dar las condiciones objetivas para que tenga un resultado institucional positiva para ambos países".
Desvinculó además su decisión de suspender el viaje con la postura argentina en las votaciones que se realizan en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra.
Agregó que cuando la Argentina se abstiene de votar en las Naciones Unidas la condena a Cuba por violaciones a los derechos humanos "lo hace desde la autodeterminación de los pueblos".
Consultado si quiere que haya elecciones en Cuba, Kirchner se limitó a responder: "Soy un hombre de la democracia y creo que la democracia debe exisitir en todo el mundo".Por su parte, el canciller Bielsa aclaró que el viaje del presidente a la isla centroamericana "no está cancelada sino diferida en el tiempo", por "una cuestión de agenda" del Jefe del Estado.
Confió que la decisión de Kirchner se basa en que desea "reducir al mínimo las actividades externas hasta después de las elecciones legislativas", previstas para octubre próximo, y que "en ese contexto se debe explicar ese diferimiento".
El presidente "maneja su propia agenda" y a raíz de ello "vamos a tener muy pocos viajes del jefe de Estado al exterior y se van a reducir al mínimo" en los meses que restan hasta octubre, dijo Bielsa. (Télam).-
En tanto, el canciller Rafael Bielsa precisó que la visita a la isla "no está cancelada sino diferida" por "cuestiones de agenda" del jefe del Estado.
Kirchner se refirió a su eventual visita a Cuba durante un extenso reportaje que concedió hoy a Radio 10, en el que fue enfático al negar que su decisión de no viajar por el momento a la isla constituya una "señal" de buena voluntad hacia los Estados Unidos.
"Yo no trabajo con señales", respondió Kirchner, quien reiteró que no viaja porque "en toda visita se tienen que dar las condiciones objetivas para que tenga un resultado institucional positiva para ambos países".
Desvinculó además su decisión de suspender el viaje con la postura argentina en las votaciones que se realizan en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra.
Agregó que cuando la Argentina se abstiene de votar en las Naciones Unidas la condena a Cuba por violaciones a los derechos humanos "lo hace desde la autodeterminación de los pueblos".
Consultado si quiere que haya elecciones en Cuba, Kirchner se limitó a responder: "Soy un hombre de la democracia y creo que la democracia debe exisitir en todo el mundo".Por su parte, el canciller Bielsa aclaró que el viaje del presidente a la isla centroamericana "no está cancelada sino diferida en el tiempo", por "una cuestión de agenda" del Jefe del Estado.
Confió que la decisión de Kirchner se basa en que desea "reducir al mínimo las actividades externas hasta después de las elecciones legislativas", previstas para octubre próximo, y que "en ese contexto se debe explicar ese diferimiento".
El presidente "maneja su propia agenda" y a raíz de ello "vamos a tener muy pocos viajes del jefe de Estado al exterior y se van a reducir al mínimo" en los meses que restan hasta octubre, dijo Bielsa. (Télam).-






