Las bicicletas eléctricas dejaron de ser una novedad para convertirse en protagonistas del Rally Trasmontaña. La edición 32 marcó un nuevo salto para una categoría que crece a pasos agigantados y que ya empieza a ocupar un lugar propio dentro de la competencia internacionl. Fueron las primeras en largar, las primeras en llegar y, durante los 41 kilómetros de recorrido, se llevaron todas las miradas. El dato que mejor explica el fenómeno es contundente: este año participaron 194 bikers en las cinco categorías reservadas para las E-Bike. En 2019, cuando hicieron su primera aparición en el Trasmontaña, habían sido apenas ocho.
En apenas siete años, la cantidad de participantes se multiplicó de manera extraordinaria y todo indica que el crecimiento todavía está lejos de encontrar su techo. “Esto recién está arrancando en la Argentina y crecerá muchísimo más”, aseguró Juan Ason, de 26 años, quien compitió en E-Bike Elite junto a José Ignacio Gallardo. El biker, actual subcampeón argentino de enduro de E-Bike Pro, incluso trazó un panorama que permite dimensionar hacia dónde apunta la especialidad. “A nivel mundial la cantidad de participantes en bicicletas eléctricas está superando a los participantes en bicicletas comunes”, explicó.
Cinco categorías
El Trasmontaña también comenzó a adaptarse a esa evolución. La edición 32 contó con cinco categorías exclusivas para las bicicletas eléctricas y dos de ellas pusieron en juego los títulos del Campeonato Argentino de parejas, bajo la fiscalización de la FACIMO. La competencia, así, no sólo sirvió para medir el crecimiento de la modalidad, sino también para consolidarla dentro del calendario nacional.
La categoría E-Bikes Elite Pro tuvo como campeones argentinos a Lourdes De la Orden y Fabricio Joel Cabello. Para De la Orden, de 39 años, fue además su primera experiencia en esta especialidad. La dupla completó el recorrido en 1 hora, 44 minutos y 29 segundos, mientras que la biker terminó segunda en la clasificación general de las bicicletas eléctricas.
“La bicicleta eléctrica te da la posibilidad de llegar al 70 o al 80 por ciento en lo físico. En las otras categorías, si querés ganar, hay que estar al 100 por ciento. Con estas bicis tenés que regular el esfuerzo con la parte eléctrica de la bici”, explicó De la Orden. La frase resume una de las principales diferencias de una modalidad que no elimina la exigencia física, sino que agrega nuevas variables estratégicas.
La general de E-Bike y la categoría Master Pro quedaron en manos de Ariel Rodríguez y Marcos Álvarez. Los campeones recorrieron los 41 kilómetros en 1 hora, 36 minutos y 20 segundos y aventajaron por casi ocho minutos a sus escoltas. Para Rodríguez, experimentado biker que solamente faltó a una de las 32 ediciones del Trasmontaña, la sensación sobre una bicicleta eléctrica es completamente diferente. “Es una bicicleta mucho más pesada y el cansancio físico se siente mucho más en la parte superior del cuerpo. Es una bici mucho más rápida y a la vez muy divertida. Yo la describo como un mensaje en 2x. Realmente va todo más rápido”, contó.
La administración de la energía también se convirtió en un factor decisivo. “Hay que administrar muy bien la batería, porque en nuestra categoría no se podía cambiarla. Cuanto más rápido llevás la bicicleta, más rinde la batería”, explicó Rodríguez. Las bicicletas estaban limitadas a una velocidad máxima de 32 kilómetros por hora, por lo que la estrategia para utilizar la asistencia eléctrica resultó tan importante como la preparación física.
Cambios de planes
La lluvia y el barro obligaron, además, a modificar los planes. “Estamos felices por habernos convertido en los primeros campeones argentinos. La carrera nos salió como planificamos. Debido a la lluvia y al barro cambiamos la estrategia a último momento”, destacó Álvarez.
El crecimiento también tuvo una dimensión internacional. El canadiense Matt Hunter y el español Joan Soro participaron en E-Bike y terminaron terceros en la categoría Master A-B, con un tiempo de 1 hora, 53 minutos y 36 segundos.
Las cifras y los protagonistas dejan una certeza: aquellas ocho bicicletas eléctricas que aparecieron tímidamente en 2019 ya son parte importante del Trasmontaña. En Tucumán, el futuro de la modalidad ya dejó de ser una promesa. Está pedaleando a toda velocidad.














