24 Mayo 2005 Seguir en 
SANTIAGO.- Un temporal de nieve, con vientos de entre 60 y 80 kilómetros por hora, impidió ayer reanudar la búsqueda de los 19 soldados desaparecidos en la zona cordillerana del sur de Chile desde el 18 de este mes. En tanto, con el hallazgo de nuevos cuerpos, la cifra confirmada de muertos ascendió a 26. Los conscriptos, de menos de 20 años, formaban parte de un batallón de más de 450 hombres que el miércoles fueron sorprendidos por el viento Blanco en la cordillera, frente al volcán Antuco, 550 kilómetros al sur de Santiago, mientras realizaban instrucción en alta montaña.
El coronel Patricio Espinoza, que asumió el mando del regimiento de Los Angeles tras la remoción de la cúpula, dijo que dado el mal tiempo no habría vuelos, y que en la montaña se evaluaba la posibilidad de continuar con la búsqueda de los 19 soldados. Unos 350 militares se hallan abocados a esta tarea en la ladera del volcán Antuco. El ejército informó que la familia de cada una de las víctimas recibirá una indemnización equivalente a U$S 5.500 y una pensión vitalicia de U$S 445 mensuales.
Perros salvadores
Mientras, un sobreviviente comentó ayer que dos perros San Bernardo le salvaron la vida a él y a un numeroso grupo de reclutas. Se trata de los 112 conscriptos que estuvieron en el refugio Los Barros desde el miércoles, cuando el viento Blanco apareció súbitamente y dispersó a la tropa. El joven comentó que todos andaban a ciegas, pero que los perros los encaminaron al refugio, instintivamente, y que ellos simplemente los siguieron. "Pontón y Raqueta nos salvaron la vida", afirmó. Otro soldado dijo que la orden de bajar caminando desde los refugios la dio el mayor Patricio Cereceda. Este y otros dos oficiales fueron relevados y sometidos a proceso militar.
Según el soldado, Cereceda ordenó caminar 28 kilómetros hasta otro refugio, pero no los acompañó. (Télam-SNI-Reuter-DPA)
El coronel Patricio Espinoza, que asumió el mando del regimiento de Los Angeles tras la remoción de la cúpula, dijo que dado el mal tiempo no habría vuelos, y que en la montaña se evaluaba la posibilidad de continuar con la búsqueda de los 19 soldados. Unos 350 militares se hallan abocados a esta tarea en la ladera del volcán Antuco. El ejército informó que la familia de cada una de las víctimas recibirá una indemnización equivalente a U$S 5.500 y una pensión vitalicia de U$S 445 mensuales.
Perros salvadores
Mientras, un sobreviviente comentó ayer que dos perros San Bernardo le salvaron la vida a él y a un numeroso grupo de reclutas. Se trata de los 112 conscriptos que estuvieron en el refugio Los Barros desde el miércoles, cuando el viento Blanco apareció súbitamente y dispersó a la tropa. El joven comentó que todos andaban a ciegas, pero que los perros los encaminaron al refugio, instintivamente, y que ellos simplemente los siguieron. "Pontón y Raqueta nos salvaron la vida", afirmó. Otro soldado dijo que la orden de bajar caminando desde los refugios la dio el mayor Patricio Cereceda. Este y otros dos oficiales fueron relevados y sometidos a proceso militar.
Según el soldado, Cereceda ordenó caminar 28 kilómetros hasta otro refugio, pero no los acompañó. (Télam-SNI-Reuter-DPA)






