Hoy la mayoría de nuestros hermanos argentinos están endeudados porque pasaron de la pobreza a la indigencia y de esta al olvido; si tenés la suerte de encontrar un nuevo trabajo es en negro. En la cuna de la Independencia miles de hogares jóvenes viven sin cobertura médica, propensos a enfermedades, incendios e inundaciones por falta de viviendas dignas con sus respectivas infraestructuras, sin prestar atención al medio ambiente. Mi optimismo siempre fue por igualdad, sin discriminación, pero “la desolación” gira alrededor humillada, angustiada, con incertidumbre de que tarde o temprano la sociedad puede sufrir las consecuencias sociales, políticas y económicas, si los pastores no escuchan y ayudan al rebaño con serenidad y misericordia para vivir mejor que ayer y mañana mejor que hoy.
Pedro Pablo Castaño Calle Las Palmeras Barrio Perón - Concepción







