Resumen para apurados
- La final de la Liga Tucumana entre Graneros y Concepción FC fue suspendida en Aguilares por graves incidentes y peleas en la zona de vestuarios durante el entretiempo.
- El partido estaba 0-0 ante 7.000 hinchas cuando jugadores, dirigentes y personas no autorizadas se enfrentaron en un sector restringido, obligando a intervenir a la policía.
- El árbitro suspendió el cotejo por falta de garantías de seguridad. El Tribunal de Disciplina deberá resolver la reprogramación del juego y posibles sanciones a los clubes.
La final del Torneo Apertura de la Liga Tucumana entre Deportivo Graneros y Concepción FC quedó interrumpida luego de graves incidentes registrados durante el entretiempo en la zona de vestuarios del estadio de Deportivo Aguilares. El partido estaba 0-0 cuando los enfrentamientos alteraron por completo el desarrollo de la definición.
Los problemas comenzaron cuando los planteles se dirigían hacia los vestuarios después de disputarse los primeros 45 minutos. En ese sector se produjo un enfrentamiento en el que participaron jugadores, auxiliares, allegados, dirigentes y otras personas que no tenían autorización para permanecer en una zona que debía estar restringida.
La situación rápidamente generó momentos de tensión y obligó a la intervención de los efectivos de seguridad presentes en el estadio. Los incidentes se produjeron a pocos metros de los accesos a los vestuarios y provocaron que el inicio del segundo tiempo quedara en suspenso.
Ante este escenario, el árbitro Pablo Pereira permaneció junto a sus colaboradores y solicitó garantías de seguridad antes de tomar una determinación sobre la continuidad de la final.
Con el paso de los minutos aumentó la incertidumbre. Pereira convocó a los capitanes de ambos equipos, Pablo Lencina, de Graneros, y Pedro Villarreal, de Concepción FC, mientras se evaluaban las condiciones para continuar el encuentro.
Uno de los puntos que deberá determinarse es cómo pudieron ingresar y permanecer en la zona de vestuarios personas ajenas a los planteles y a la organización, especialmente teniendo en cuenta que se trataba de un sector restringido en un partido que había requerido un importante operativo de seguridad.
Según la información recogida en el estadio, más de 7.000 personas llegaron hasta la cancha de Deportivo Aguilares para presenciar la definición del Apertura.
La final, que hasta entonces se desarrollaba sin goles, quedó condicionada por lo sucedido durante el descanso. Finalmente, la decisión arbitral fue la suspensión del partido, por lo que Graneros y Concepción FC no pudieron disputar el segundo tiempo.












