Resumen para apurados
- El SegemAr reportó que los complejos Planchón-Peteroa y Laguna del Maule estuvieron recientemente en alerta amarilla en la cordillera andina por registrar actividad sísmica interna.
- Argentina cuenta con al menos 39 volcanes activos y suele verse afectada por cenizas locales y chilenas; ambos complejos registraron fracturamiento de rocas sin emisiones graves.
- El monitoreo en tiempo real del SegemAr permite emitir alertas tempranas para prevenir riesgos a la población y a la aviación ante posibles cambios en la actividad volcánica.
Las erupciones del volcán Etna no son tan sorprendentes para los sicilianos, pero sí para la mayor parte de la población del resto del mundo. Los volcanes son formaciones rocosas que se conectan al centro de la Tierra y que pueden liberar gases y lava. Pero no son montañas exclusivas de Europa, sino que Argentina está llena de ellos a lo largo de toda la cordillera de los Andes.
El volcán Etna es noticia a menudo por su actividad, ya que es uno de los más enérgicos del mundo. Es habitual que tenga erupciones todos los años e incluso casi cada mes. De hecho, las erupciones sucedidas desde aproximadamente el 6 de agosto fueron precedidas por las de fines de julio, que causaron algunos contratiempos en la aviación.
Cuántos volcanes hay en Argentina
Según el Servicio Geológico Minero Argentino (SegemAr), en Argentina existen al menos 39 volcanes activos en el territorio continental. Esto indica que puede haber otros fuera de la plataforma continental, debajo del océano. Contabilizar la totalidad de los volcanes de Argentina es un trabajo difícil debido a la enorme extensión de la cordillera de los Andes, donde se ubica la mayoría de los registrados.
En el último siglo ocurrieron múltiples erupciones volcánicas que afectaron el territorio argentino, como la del Quizapu en 1932; la del Hudson en 1991; la del Láscar en 1993; la del Llaima en 2007; la del Chaitén en 2008; las del Planchón Peteroa en 1991, 2011 y 2018-2019; la del Cordón Caulle en 2011; la del Copahue en 2012 y la del Calbuco en 2015.
Pero además de estar sujeto a la actividad volcánica argentina, el territorio nacional también está expuesto a la caída y dispersión de cenizas de las frecuentes erupciones explosivas de volcanes chilenos, debido a los patrones de circulación atmosférica en la región desde el oeste hacia el este.
Los últimos volcanes con actividad en Argentina
El SegemAr tiene el Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica, que monitorea en tiempo real la actividad de los volcanes activos que pueden afectar el territorio del país. Este emite alertas tempranas para proteger a la población. Los últimos complejos volcánicos en alerta amarilla fueron el Planchón-Peteroa (Malergüe, Mendoza, sobre el límite con Chile) y el Laguna del Maule (en el límite entre Mendoza y Neuquén, junto a la frontera chilena).
El Complejo Volcánico Planchón-Peteroa estuvo en alerta técnica amarilla por casi un año hasta principios de esta semana, cuando el SegemAr indicó que bajó nuevamente a alerta verde. Durante la alerta amarilla, en cambio, se habían detectado eventos sísmicos asociados al fracturamiento de rocas en el interior del volcán. Además, no se observaron anomalías en los cráteres activos, incandescencia nocturna, ni emisión anormal de dióxido de azufre; solo anomalías térmicas de baja magnitud.
Entre enero y abril de este año, también el complejo Laguna del Maule estuvo en alerta amarilla por actividad sísmica. Se detectaron sismos volcano-tectónicos recurrentes asociados al fracturamiento de rocas en el interior del sistema volcánico con eventos de energía baja a moderada.










