Resumen para apurados
- Seis estudiantes de Geología de la UNT llegaron hoy a Houston, Texas, para representar a Latinoamérica en el mundial Challenge Bowl de Geofísica tras ganar la etapa regional.
- La delegación clasificó tras obtener el primer, segundo y cuarto puesto regional frente a 24 equipos, destacando la formación académica de la universidad pública argentina.
- El certamen reúne a más de 8.000 expertos globales, lo que permitirá a los futuros geólogos posicionar a la ciencia tucumana y acceder a vínculos con la industria energética.
Hay un silencio especial en la geofísica, esa ciencia que se dedica a escuchar los latidos invisibles de la Tierra. Es un silencio que se parece mucho al que precede a los grandes hallazgos. Hoy, ese silencio se rompió con el estruendo de las turbinas de un avión y el murmullo de seis estudiantes de la carrera de Geología de la UNT que despegaron desde Tucumán esta madrugada para aterrizar, hace apenas una hora, en el corazón de Texas, Estados Unidos.
Albana Zottoli, Leandro Vitulli, Araceli Velárdez, Matheo Such, Justo Casañas y Bernarda Kanán caminan sobre el asfalto de Houston. Llevan en sus mochilas algo más pesado que libros de geología y apuntes de gravimetría: llevan la responsabilidad de ser la voz de América Latina en el “Image 2026”. No son solo seis estudiantes de la Universidad Nacional de Tucumán; son, en este momento, los intérpretes de un suelo que hoy, más que nunca, se siente orgulloso.
Una clasificación histórica para la ciencia tucumana
Llegar al “Challenge Bowl de Geofísica” no fue un golpe de suerte, sino una caricia del destino al esfuerzo persistente. En la instancia regional, los jóvenes tucumanos del Lillo se movieron con la precisión de un sismógrafo: se quedaron con el primer, segundo y cuarto puesto de todo el continente. Dejaron atrás a 24 equipos con la misma naturalidad con la que se descifra una roca milenaria.
La geología es como hacer una tomografía de la Tierra sin invadirla -explican ellos, con esa sencillez de quienes habitan el laboratorio como si fuera el patio de su casa-. Mientras el mundo discute sobre superficies, estos chicos tucumanos se pasaron años estudiante lo profundo, lo que no se ve a simple vista, lo que sostiene el mundo que pisamos.
Los sismógrafos del orgullo
El viaje a Houston tiene una fibra que no se mide en hertzios ni en ondas sísmicas. Tiene el sabor de la gratitud. En sus palabras, antes de partir, hubo una lista interminable de nombres e instituciones, que respaldaron a los estudiantes para que pudieran concretar el viaje.
Araceli Velárdez, estudiante de tercer año de Geología, pone el acento en el valor de la formación estatal. "Representamos a la UNT y al Lillo. Es fundamental recalcar que somos estudiantes de una universidad pública y gratuita llegando a este nivel de competencia, especialmente en el contexto que vivimos", resaltó antes de comenzar el itinerario de vuelo con escala en Panamá. En las próximas horas, bajo las luces del Centro de Convenciones George R. Brown, estos jóvenes se enfrentarán a las mentes más brillantes del planeta.
En tanto que a Justo Casañas, termino de cursar y le quedan dos finales, resaltó sus anhelos. “Mi expectativa del viaje es seguir afianzando lo que ya hemos conseguido que es visibilidad para Tucumán, creo que tenemos talento, es un grupo muy lindo y tenemos que dejar muy bien parado a las instituciones que formamos parte”, aseguró.
El talento del Lillo bajo la lupa del mundo
La competencia, un vertiginoso certamen de preguntas y respuestas sobre geología y geofísica, es apenas la punta del iceberg de un evento que reúne a más de 8.000 profesionales de 83 países. Para estos jóvenes, es la oportunidad de demostrar que en el "Jardín de la República" se gesta conocimiento de exportación.
Matheo Such, estudiante del último año de geología, habló sobre el futuro profesional. “Estoy centrado en la oferta laboral; si me encuentro con grandes empresas y tengo la opción de dejar el currículum y conocer cómo es el ambiente con eso ya estoy conforme, pero siempre está la parte competitiva, hacer un buen rendimiento y a medida que avancemos en los puestos dejemos a Tucumán en el mejor lugar”, afirmó.
Leandro Vitulli, estudiante de quinto año de Geología, insistió en la idea de generar nuevos vínculos. “Mi expectativa es participar del congreso, hacer contactos, conocer gente que estudia lo mismo que yo, pero de otras partes del mundo, conocer sus experiencias, aprender de los distintos cursos, charlas y conferencias y tratar de integrarme en el mundo profesional, porque habrá muchos stands de muchas empresas relacionadas a la geofísica, al petróleo, a la minería”, precisó.
Bernarda Kanán, estudiante de último año de Geología, insistió en el valor del aprendizaje. Mis objetivos para este viajes son poder aprender mucho, conocer estudiantes y profesionales del área y las expectativas que tenemos con respecto a la final del concurso de geofísica es no tan solo dar lo mejor, sino aprender y poner en práctica nuestro conocimiento a lo largo de toda la carrera.
Hoy, la Facultad de Ciencias Naturales Instituto Miguel Lillo es una embajada de conocimiento que cruzó el Ecuador. Los estudiantes se preparan para responder preguntas rápidas sobre ciencias de la Tierra. Es el pulso de seis jóvenes que nos demuestran que, para conocer el interior del mundo, primero hay que tener el corazón bien plantado en el lugar de donde se viene.
A menudo, la geofísica resulta una disciplina esquiva para el ciudadano común. Los estudiantes lo explican con una claridad didáctica: "Es como hacer una tomografía de la Tierra sin invadirla", señalan. Mediante métodos magnéticos, gravimétricos y sísmicos, estos futuros profesionales pueden “leer” lo que hay debajo de nuestros pies, un conocimiento estratégico para la energía y la minería del futuro.









