Escándalo en la FIFA: salió a la luz que Infantino tuvo una amante y le pagó para callarla

Una investigación del diario británico The Telegraph expuso cómo el actual mandamás de la FIFA favoreció a su pareja secreta con ascensos, aumentos de sueldo y una indemnización abundante con la que intentó enterrar el escándalo hace 10 años, cuando era secretario general de la UEFA.

GUERRA. En medio de la pulseada de poder entre la UEFA y la FIFA, salió a la luz una polémica del pasado de Gianni Infantino.
GUERRA. En medio de la pulseada de poder entre la UEFA y la FIFA, salió a la luz una polémica del pasado de Gianni Infantino.
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • The Telegraph reveló que la UEFA le pagó a una empleada en 2011 para ocultar una relación con Gianni Infantino y forzar su salida, desatando un escándalo en FIFA.
  • La empleada ascendió rápidamente con subas salariales. Tras el ultimátum de Michel Platini, la UEFA aprobó una indemnización de 150.000 libras y un posgrado para desvincularla.
  • El hallazgo intensifica la guerra política entre UEFA y FIFA, mientras exjueces de ética advierten sobre posibles delitos que podrían poner en riesgo la continuidad de Infantino.
Resumen generado con IA

Una investigación publicada por el diario británico The Telegraph sumó un nuevo capítulo a la interna política por el control del fútbol internacional. Según el trabajo encabezado por los periodistas Tom Morgan y Sam Wallace junto al equipo de investigaciones del medio, la UEFA pactó un acuerdo de salida confidencial y millonario con una exempleada con la que Gianni Infantino habría mantenido una relación mientras se desempeñaba como secretario general del organismo europeo. La propia entidad confirmó la existencia de esa liquidación y la cobertura de estudios ejecutivos, un dato que generó revuelo en el ámbito dirigencial y le dio más fuerza a los sectores que buscan forzar la renuncia del actual presidente de la FIFA.

Un vínculo reservado y el contraste con su vida familiar

Gianni Infantino está casado desde 2001 con Leena Al Ashqar, a quien conoció en el ámbito deportivo cuando ella trabajaba para la Federación Libanesa de Fútbol. Junto a ella tiene cuatro hijas y construyó públicamente la imagen de un hombre de familia, plenamente integrado a las instituciones del fútbol internacional. Sin embargo, la investigación reveló que, durante su etapa como secretario general de la UEFA, el dirigente mantuvo una relación secreta con una empleada de menor jerarquía dentro de la entidad.

El periódico británico prefirió resguardar la identidad de la mujer, pero documentó con precisión su trayectoria dentro de la organización. La funcionaria ingresó en un puesto administrativo básico y, mientras mantenía el vínculo con el directivo suizo, fue ascendida rápidamente a un cargo gerencial. Ese movimiento incluyó un aumento salarial del 30%, con ingresos anuales cercanos a los 160.000 francos suizos (unas 147.000 libras esterlinas). El salto profesional generó sospechas y malestar entre sus compañeros de trabajo, que cuestionaron internamente si el secretario general estaba usando su poder ejecutivo para beneficiar a su círculo íntimo.

El ultimátum de Michel Platini y la salida pactada

La situación tensó el clima interno en la sede central de la UEFA. Varias fuentes consultadas por The Telegraph relataron que el asunto llegó a un punto crítico cuando el entonces presidente de la entidad, Michel Platini, fue informado sobre lo que sucedía. Algunos dirigentes le pidieron a Platini que desvinculara de inmediato a Infantino, al considerar que había incurrido en una falta grave. Ante el escándalo inminente, Platini le planteó a su secretario general una alternativa drástica: irse él o que se fuera ella. Infantino respondió que la que se iba era ella.

Para concretar la salida de la empleada a fines de 2011, la UEFA armó un paquete económico superior a las 150.000 libras esterlinas. La cifra incluyó una indemnización de seis dígitos y el pago completo de un máster en administración de empresas (MBA) en una escuela de negocios local, cuyos aranceles rondaban las 45.000 libras anuales. Además, según el diario, Infantino usó sus contactos en el deporte internacional para conseguirle a la mujer un nuevo puesto ejecutivo en otra entidad de peso.

La respuesta de la FIFA y la contraofensiva de Infantino

Desde la FIFA, la reacción fue inmediata. Un vocero oficial calificó las acusaciones de The Telegraph como falsas y difamatorias, y aseguró que nunca existió una denuncia formal contra el dirigente por parte de ningún empleado, ni en la UEFA ni en la FIFA. Según la postura de la entidad, todas las desvinculaciones de personal fueron aprobadas por los directores correspondientes de acuerdo con las normativas aplicables. La conducción del organismo, además, describió la filtración como parte de una campaña de sectores opositores para desestabilizar la gestión de Infantino tras el fracaso del proyecto FIFA Forward Enterprise, que buscaba privatizar parcialmente los derechos comerciales del Mundial.

Lejos de dar un paso al costado, Infantino mantiene una intensa agenda política para sostener sus bases de apoyo en África y Sudamérica. Durante el fin de semana se mostró en Colombia, en la asunción del presidente Abelardo de la Espriella, y buscó el respaldo público de la CONMEBOL y la CAF. Desde su entorno insisten en que cuenta con el mandato democrático de la mayoría de las 211 federaciones miembro, y describen la embestida europea como una maniobra de sectores que no logran ganar elecciones por las vías institucionales.

El frente ético, la sombra de Trump y el clímax de la grieta

El escándalo de The Telegraph despertó advertencias en el ámbito jurídico y ético del deporte. Hans-Joachim Eckert, exjuez del Comité de Ética de la FIFA que encabezó las investigaciones del FIFA Gate en 2015, advirtió en el periódico suizo NZZ am Sonntag que Infantino corre el riesgo de incurrir en conductas potencialmente delictivas si se comprueba que tomó decisiones financieras de forma unilateral, sin la consulta debida al Consejo de la FIFA ni a los comités de finanzas y cumplimiento. Eckert también cuestionó otros episodios recientes rodeados de opacidad, como la entrega del inédito "Premio de la Paz de la FIFA" a Donald Trump, la intervención política en la suspensión del futbolista estadounidense Folarin Balogun o los vínculos del proyecto FFE con inversores cercanos a Jared Kushner.

En la misma línea, el presidente de LaLiga de España, Javier Tebas, aseguró que la era de Infantino está terminada y criticó lo que considera la destrucción del modelo de ligas nacionales en favor de proyectos elitistas. Con la UEFA evaluando acciones legales para preservar documentación histórica y el bloque europeo firme en su postura de resistencia, la revelación sobre el pago reservado de la UEFA no solo expone manejos cuestionados del pasado: se convirtió en el nuevo combustible de la pelea política por la conducción del fútbol mundial.

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