Resumen para apurados
- Edgard Bacchiani, acusado de estafa piramidal en Tucumán y Catamarca, pidió la quiebra personal y de Adhemar Capital desde la cárcel tras ser imputado por delitos económicos.
- La medida fue presentada mientras el empresario permanecía detenido. A pesar del gran número de afectados por el fraude, solo el 25% de los acreedores reclamó sus fondos.
- El caso representa un antecedente crítico para los damnificados tucumanos y complica la recuperación del dinero en investigaciones sobre estafas financieras en la región.
Escuchar nota
La supuesta estafa piramidal por más de $530 millones por la que se investiga a Franco Alderete, titular de Lebron Group SAS, trajo un recuerdo poco afortunado de un caso que sufrieron miles de personas. Adhemar Capital era una empresa que captaba inversores para operar con la compra y venta de criptomonedas. Su dueño, Edgar Adhemar Bacchiani, creó su base de operaciones en Catamarca y después fue expandiéndose hacia otras provincias, entre ellas Córdoba. En Tucumán eligió un local en Yerba Buena.
Se estima que más de 6.000 personas entregaron millones de pesos para que realizara inversiones con la promesa de obtener suculentos intereses. Sin embargo, en febrero de 2022 comenzaron los problemas para cumplir con los compromisos asumidos.
En abril de 2023 fue detenido, acusado por la Justicia Federal de intermediación financiera no autorizada y lavado de activos, entre otros delitos.
En medio de este proceso, pidió a la Justicia catamarqueña que le dictara la quiebra personal y la de su empresa. El planteo fue aceptado y comenzó un proceso que estuvo cargado de polémicas.
Tuvieron que pasar 19 meses para que ambos procesos quedaran concluidos. Se presentaron acreedores -que, según estimaciones, representarían apenas el 25% de los inversores que había captado- reclamando el pago de $15.053 millones. Sin embargo, sólo se verificaron créditos por $12.401 millones, es decir, cerca de un 18% menos de lo solicitado.
Entre los acreedores, LA GACETA pudo establecer que hubo una veintena de tucumanos que reclamaron más de $286 millones. Sin embargo, fueron rechazados créditos correspondientes a dos inversores por unos $173 millones, por lo que sólo se reconocieron aproximadamente $113 millones.
En lo que respecta a las inversiones en dólares, los comprovincianos exigieron el reintegro de unos U$S 184.000, de los cuales sólo se reconocieron U$S 139.000.
Hasta el día de hoy no trascendió cuál fue la propuesta de pago presentada por Bacchiani ni tampoco si comenzó efectivamente con algún plan de devolución de fondos.












