21 Mayo 2005 Seguir en 
Un nuevo conflicto amenaza con desatarse en el sector citrícola tucumano. La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) denunció que la Asociación Tucumana del Citrus (ATC) incumplió el acta firmada el 15 del corriente, en la que la organización empresaria se comprometió a no tomar represalias contra los trabajadores que participaron del último paro en el sector.
A través del acuerdo, el sector laboral obtuvo un aumento del 26,5% a partir de mayo, tras seis días de paro y cortes de rutas. Así el básico pasó de $ 750 a $ 875.
El titular de Uatre, Jesús Pellasio, repudió "la conducta de persecución, hostigamiento y de represalias implementada en contra de trabajadores y dirigentes gremiales por patronales que integran la ATC".
"A la fecha, algunas patronales hicieron oídos sordos a lo pactado y, desconociendo lo suscripto por sus representantes, despidieron a trabajadores y persiguen a dirigentes y delegados de Uatre mediante denuncias ante la Policía", señaló Pellasio. Aclaró que se los acusa "de hechos que no cometieron y pretenden de esta forma hacerlos responsables por inexistentes daños a bienes o instalaciones de las empresas".
Debido al malestar que existe en el sector laboral del limón, la dirigencia de Uatre solicitó a la ATC y a las firmas empleadoras que la integran "la urgente implementación de medidas que hagan cesar los despidos y la conducta de hostigamiento y persecución a los compañeros afectados".
El presidente de la ATC, Carlos Parravicini, aseguró a LA GACETA que no tiene conocimiento de que se haya despedido a nadie por el paro. Pero confirmó que algunas empresas del sector denunciaron haber sido objeto de actos de vandalismo previos a la firma del acta acuerdo.
"Efectivamente, se hicieron denuncias por ataques a la propiedad privada por parte de gente extraña a las empresas, pero fueron realizadas antes del acuerdo", dijo Parravicini. Sostuvo que se identificó a personas individuales como responsables de los hechos contra la propiedad de las empresas, pero aseguró que en ningún caso se trata de una revancha contra los trabajadores o dirigentes que participaron de la protesta.
A través del acuerdo, el sector laboral obtuvo un aumento del 26,5% a partir de mayo, tras seis días de paro y cortes de rutas. Así el básico pasó de $ 750 a $ 875.
El titular de Uatre, Jesús Pellasio, repudió "la conducta de persecución, hostigamiento y de represalias implementada en contra de trabajadores y dirigentes gremiales por patronales que integran la ATC".
"A la fecha, algunas patronales hicieron oídos sordos a lo pactado y, desconociendo lo suscripto por sus representantes, despidieron a trabajadores y persiguen a dirigentes y delegados de Uatre mediante denuncias ante la Policía", señaló Pellasio. Aclaró que se los acusa "de hechos que no cometieron y pretenden de esta forma hacerlos responsables por inexistentes daños a bienes o instalaciones de las empresas".
Debido al malestar que existe en el sector laboral del limón, la dirigencia de Uatre solicitó a la ATC y a las firmas empleadoras que la integran "la urgente implementación de medidas que hagan cesar los despidos y la conducta de hostigamiento y persecución a los compañeros afectados".
El presidente de la ATC, Carlos Parravicini, aseguró a LA GACETA que no tiene conocimiento de que se haya despedido a nadie por el paro. Pero confirmó que algunas empresas del sector denunciaron haber sido objeto de actos de vandalismo previos a la firma del acta acuerdo.
"Efectivamente, se hicieron denuncias por ataques a la propiedad privada por parte de gente extraña a las empresas, pero fueron realizadas antes del acuerdo", dijo Parravicini. Sostuvo que se identificó a personas individuales como responsables de los hechos contra la propiedad de las empresas, pero aseguró que en ningún caso se trata de una revancha contra los trabajadores o dirigentes que participaron de la protesta.
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