El ex senador entrerriano Edgardo Kueider sumó un nuevo revés en la Justicia paraguaya luego de que el juez de Garantías, Humberto Otazú, le dictara prisión domiciliaria preventiva junto a su pareja, Iara Guinsel, en el marco de una causa por lavado de activos.
La decisión se suma a la condena en suspenso que ambos recibieron semanas atrás por tentativa de contrabando, tras haber sido interceptados en diciembre de 2024 en la frontera entre Brasil y Paraguay con más de US$200.000 no declarados.
Al carecer de arraigo en el país vecino el magistrado dispuso que continuaran detenidos con tobillera electrónica y la prohibición expresa de cruzar la frontera. La acusación impulsada por los fiscales Luz Guerrero y Verónica Valdez sostiene que los fondos de origen ilícito habrían ingresado a territorio paraguayo para ser blanqueados a través de operaciones inmobiliarias. En esa línea, la causa ya había sumado un antecedente clave semanas atrás cuando el juez Rodrigo Estigarribia dispuso el embargo preventivo de seis departamentos y cocheras con el fin de resguardar una eventual reparación del daño.
Contrabando de divisas
A principios de julio, Kueider -quien fue senador nacional con pasado en el kirchnerismo y posterior alineamiento con La Libertad Avanza- había sido condenado a dos años de prisión en suspenso por el delito de contrabando de divisas, mientras que Guinsel recibió una pena de un año y diez meses. Durante aquel juicio, el ex legislador se declaró inocente, sostuvo que era víctima de una “feroz persecución política” y defendió la inocencia de su acompañante, justificativo que no impidió que la Justicia paraguaya continuara avanzando en el plano patrimonial.










