Polémica en el Mundial 2026: un informe detectó siete "alertas amarillas" por apuestas sospechosas y contradijo a la FIFA
Mientras la FIFA aseguró que no encontró irregularidades en los 104 partidos del Mundial 2026, un organismo independiente identificó siete "alertas amarillas" por posibles riesgos para la integridad de la competencia y pidió explicaciones por varios casos.
Resumen para apurados
- El Grupo de Copenhague detectó siete "alertas amarillas" por apuestas sospechosas en el Mundial 2026, contradiciendo a la FIFA, que no reportó irregularidades en el torneo.
- El informe citó apuestas inusuales en partidos como España-Cabo Verde y casos llamativos sobre sanciones y expulsiones, analizando 15 juegos bajo vigilancia reforzada.
- Con un récord de 240.000 millones de dólares apostados, el uso de criptomonedas y mercados predictivos plantea nuevos desafíos para la transparencia del fútbol mundial.
La transparencia del Mundial 2026 quedó bajo la lupa luego de que un informe del Grupo de Copenhague contradijera la postura oficial de la FIFA respecto a las apuestas deportivas. Mientras el organismo que rige el fútbol mundial aseguró que no detectó irregularidades en ninguno de los 104 partidos del torneo, la entidad independiente identificó siete "alertas amarillas" por comportamientos considerados sospechosos.
Aunque el reporte no afirma que hayan existido partidos amañados, sí sostiene que hubo situaciones suficientes para elevar el nivel de riesgo y solicitar investigaciones adicionales.
FIFA y Grupo de Copenhague, con conclusiones opuestas
El principal punto de conflicto radica en las conclusiones de ambos organismos.
La FIFA, a través de su Grupo de Trabajo sobre Integridad, informó que analizó todos los encuentros del Mundial y concluyó que no existieron actividades de apuestas sospechosas ni indicios de manipulación de resultados.
Sin embargo, el Grupo de Copenhague, que trabaja bajo el Convenio Macolin del Consejo de Europa para combatir el amaño de competiciones deportivas, detectó "varios indicios de irregularidades" y elevó siete casos al nivel de "alerta amarilla", la segunda categoría dentro de su escala de riesgos.
Además, el organismo sometió 15 partidos a vigilancia reforzada y analizó 12 controversias relacionadas con la integridad del torneo.
Los cuatro casos que despertaron sospechas
El informe pone el foco en cuatro episodios que considera especialmente llamativos.
El primero involucra al delantero estadounidense Folarin Balogun. Tras ser expulsado frente a Bosnia, la FIFA suspendió su sanción y le permitió disputar el siguiente partido ante Bélgica. Lo llamativo, según el Grupo de Copenhague, fue que la plataforma de predicciones Polymarket abrió una apuesta específica sobre si el atacante jugaría ese encuentro el mismo día de su expulsión, algo que no ocurrió con ninguno de los otros 14 futbolistas expulsados durante el Mundial. Por ese motivo, el organismo solicitó una explicación formal a la FIFA.
Otro de los encuentros observados fue el empate 0-0 entre España y Cabo Verde, donde se registraron apuestas por 4,8 millones de dólares a favor de que el seleccionado español no conseguiría la victoria.
También quedó bajo análisis la demora de tres minutos y medio que necesitó el VAR para anular un gol de Ferran Torres en el triunfo de España sobre Arabia Saudita.
El cuarto episodio señalado corresponde a la tarjeta roja que recibió Themba Zwane, de Sudáfrica, a los 84 minutos del partido frente a México, una expulsión que el informe calificó como una irregularidad difícil de explicar.
Un Mundial con cifras récord en apuestas
El Mundial 2026 también marcó un antes y un después por el volumen de dinero movilizado.
Las estimaciones indican que durante el torneo se apostaron alrededor de 240.000 millones de dólares, una cifra que prácticamente duplica la registrada durante Qatar 2022.
Por primera vez, además de las casas de apuestas tradicionales, los organismos de control monitorearon plataformas de mercados predictivos como Polymarket y Kalshi, esta última patrocinadora oficial de la FIFA.
Estos sistemas representan un nuevo desafío para los investigadores, ya que permiten operaciones anónimas y transacciones mediante criptomonedas, dificultando el rastreo del dinero.
La teoría detrás de los movimientos sospechosos
Especialistas en integridad deportiva plantearon que algunos movimientos detectados podrían no responder necesariamente a un intento de manipular partidos.
Una de las hipótesis es la denominada "póliza de seguro" o hedging, una estrategia mediante la cual pequeñas casas de apuestas utilizan mercados alternativos para cubrir posibles pérdidas si un resultado muy apostado termina concretándose.
Cómo se clasifican las alertas
El Grupo de Copenhague utiliza un sistema de cuatro niveles para evaluar posibles riesgos sobre la integridad de una competencia:
- Verde: comportamiento normal.
- Amarillo: alerta ligeramente aumentada.
- Naranja: alerta aumentada.
- Rojo: alerta máxima.







