Resumen para apurados
- Científicos alertan sobre una histórica ola de calor marina en el océano Pacífico que se expande actualmente y amenaza con alterar el clima global por su extrema temperatura.
- El fenómeno cubre el 13.5% del planeta y se originó por la unión del norte cálido y El Niño, reflejando un alza histórica de olas de calor marinas desde la década de 1980.
- Este calentamiento intensificará tormentas, tifones e inundaciones globales a corto plazo, además de aumentar el riesgo de incendios y elevar el nivel del mar costero.
Una ola de calor marina de dimensiones excepcionales se expande sobre el océano Pacífico y mantiene en alerta a la comunidad científica por las posibles consecuencias que podría generar en el clima durante los próximos meses. El fenómeno abarca una superficie equivalente a más de ocho veces el territorio continental de Estados Unidos y ya ocupa cerca del 13,5% de la superficie del planeta.
Los especialistas advierten que el calentamiento del océano no solo afecta a los ecosistemas marinos, sino que también puede modificar los patrones meteorológicos a escala global, favoreciendo tormentas más intensas, olas de calor e inundaciones.
Qué es una ola de calor marina y por qué preocupa
Las olas de calor marinas son períodos prolongados en los que la temperatura del océano se mantiene muy por encima de los valores habituales. Pueden afectar únicamente la superficie o extenderse hacia aguas más profundas y se clasifican en una escala que va del nivel 1 (moderado) al 5 (más allá de lo extremo), según su intensidad y duración.
En este caso, el fenómeno se originó por la unión de dos grandes áreas de aguas cálidas: una ubicada en el Pacífico Norte y otra relacionada con el desarrollo de un episodio de El Niño sobre la región ecuatorial.
La enorme masa de agua caliente se extiende desde las costas de Filipinas hasta Perú y alcanza además zonas próximas a Hawái y California.
Según los científicos, el calor acumulado en el océano podría mantenerse durante varios meses y trasladar parte de esa energía a la atmósfera, alterando la circulación de los sistemas meteorológicos.
Qué efectos podría tener en el clima
Los expertos sostienen que esta ola de calor marina ya influye sobre algunos fenómenos previstos para las próximas semanas.
Entre ellos figura el fortalecimiento de un tifón en el Pacífico occidental, impulsado por las temperaturas excepcionalmente elevadas del mar, y la posibilidad de que se forme una intensa cúpula de calor en el oeste de Estados Unidos durante julio, con un incremento del riesgo de incendios forestales.
A más largo plazo, los especialistas consideran que el calentamiento del océano podría favorecer un aumento del nivel del mar frente a las costas de California durante el otoño y el invierno del hemisferio norte. En combinación con tormentas y mareas, este escenario elevaría el riesgo de inundaciones costeras.
Además, el exceso de calor almacenado en el Pacífico podría intensificar la corriente en chorro subtropical, favoreciendo una mayor frecuencia de tormentas, lluvias intensas e inundaciones en distintas regiones de Estados Unidos.
Un fenómeno con impacto global
El aumento de la temperatura del mar también incrementa la evaporación, incorporando más vapor de agua a la atmósfera, uno de los principales factores que alimentan las precipitaciones extremas.
Los especialistas explican que esa humedad puede desplazarse miles de kilómetros mediante los sistemas de circulación atmosférica, por lo que las consecuencias de una ola de calor marina no quedan limitadas al lugar donde se origina.
Mientras tanto, Europa también atraviesa un episodio similar en amplias zonas del mar Mediterráneo, donde las aguas más cálidas contribuyen a potenciar las altas temperaturas previstas para las próximas semanas.
Las olas de calor marinas son cada vez más frecuentes
De acuerdo con las investigaciones citadas por los expertos, la superficie de los océanos afectada por olas de calor marinas creció de forma sostenida en las últimas décadas como consecuencia del calentamiento global.
Los registros muestran que, desde fines de la década de 1980, la proporción del océano con este tipo de fenómenos pasó de alrededor del 9% a más del 30%. Al mismo tiempo, los eventos de mayor intensidad aumentaron casi seis veces.
Actualmente, más del 37% del océano mundial experimenta algún grado de ola de calor marina. Los científicos advierten que esa cifra podría seguir creciendo durante este año o el próximo, especialmente si continúa fortaleciéndose El Niño, lo que incrementaría el potencial de eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta







