17 Mayo 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, formuló ayer una fuerte defensa de la política económica actual y sostuvo que aumentar los sueldos y entregar subsidios de manera indiscriminada serían medidas típicas del populismo setentista, por lo cual aconsejó no se modifique el rumbo de la economía una vez concretada la reestructuración de la deuda externa.
El jefe de la cartera económica cuestionó a los que quieren hacer "populismo setentista, y dejar de lado la consolidación económica en favor del crédito fácil y rápido para todo el mundo, pero también a los noventistas, que quieren la vuelta a los negocios financieros fáciles".
Lavagna calificó como estrategia de populismo a la que se dio en la década del 70, y que hoy reclaman actores diversos. "Dicen que ahora viene el momento del crédito fácil, de los subsidios, de la expansión del gasto público, del aumento de las remuneraciones, de dar más y más rápido a todo el mundo", planteó. "Este grupo sostiene que hay que salir rápido a los mercados internacionales a colocar deuda, permitir el descalce de monedas, que los depósitos sean en una moneda y los créditos en otro", experiencia ya vividas por Argentina con dramáticos resultados, advirtió.
En un acto por el aniversario de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Lavagna admitió que hay riesgos de proceder de esa manera.
Lavagna señaló, luego de haber enumerado los datos positivos de las variables económicas, que "en economía la cuestión no sólo es hacer, sino también evitar cosas, como la burbuja de precios y de salarios que se produjo a principio de año por los acuerdos de cúpula (entre la CGT y la UIA) y las presiones para eliminar las retenciones a las exportaciones".
En su disertación, Lavagna defendió el mantenimiento de las retenciones a las exportaciones agropecuarias, y admitió como con impuesto realmente distorsivo al que grava los débitos y créditos bancarios (Impuesto al Cheque). A este último gravamen "nosotros lo empezamos a reducir", advirtió el ministro, "pero sin olvidarnos de las prioridades sociales" -continuó-.
Asimismo, destacó que "el crecimiento, sumado a la tolerancia y a la integración, es el mejor remedio para todos los problemas que una sociedad puede tener".
Errores repetidos
También criticó, aunque sin nombrarlo, al ex ministro de Economía Domingo Cavallo, al señalar que en la historia económica argentina el Estado intervino en tres oportunidades en el mercado financiero (1982, 1989/90 y 2001) y "en los tres casos algunos nombres se repiten", en alusión a la estatización de la deuda, el Plan Bonex y el corralito.
"Los números de la economía dan bien y es oportuno confirmar esa tendencia ya que no debemos olvidarnos que tanto el Plan Austral -de Juan Sourrouille- como la Convertibilidad -de Cavallo-, acumularon desajustes muy fuertes", concluyó el ministro Lavagna. (DyN-Télam-Especial)
El canje de deuda podría volver a demorarse
Buenos Aires Y NUEVA YORK.- El canje de deuda de la Argentina podría demorarse nuevamente porque los acreedores disconformes, que recibieron un duro golpe la semana pasada por parte de una Corte de Apelaciones de Nueva York, podrían reclamar en tribunales superiores de los EEUU. "Estamos considerando nuestras opciones", dijo Dennis Hranitzky, abogado de EM Ltd, uno de los dos grandes grupos de acreedores disconformes que habían obtenido a través de una Corte de Primera Instancia un congelamiento de los bonos viejos por U$S 7.000 millones.
Pero tanto los bonistas como el Ministerio de Economía argentino esperan que la Cámara de Apelaciones de Nueva York notifique al juez Thomas Griesa su fallo a favor de la Argentina en relación con el embargo sobre los bonos de deuda en default, de manera de poder colocar los nuevos títulos a más tardar al promediar la próxima semana. "La efectivización del canje depende de los tiempos de la Justicia estadounidense", dijo un analista. (NA-Télam-Reuter)
El jefe de la cartera económica cuestionó a los que quieren hacer "populismo setentista, y dejar de lado la consolidación económica en favor del crédito fácil y rápido para todo el mundo, pero también a los noventistas, que quieren la vuelta a los negocios financieros fáciles".
Lavagna calificó como estrategia de populismo a la que se dio en la década del 70, y que hoy reclaman actores diversos. "Dicen que ahora viene el momento del crédito fácil, de los subsidios, de la expansión del gasto público, del aumento de las remuneraciones, de dar más y más rápido a todo el mundo", planteó. "Este grupo sostiene que hay que salir rápido a los mercados internacionales a colocar deuda, permitir el descalce de monedas, que los depósitos sean en una moneda y los créditos en otro", experiencia ya vividas por Argentina con dramáticos resultados, advirtió.
En un acto por el aniversario de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Lavagna admitió que hay riesgos de proceder de esa manera.
Lavagna señaló, luego de haber enumerado los datos positivos de las variables económicas, que "en economía la cuestión no sólo es hacer, sino también evitar cosas, como la burbuja de precios y de salarios que se produjo a principio de año por los acuerdos de cúpula (entre la CGT y la UIA) y las presiones para eliminar las retenciones a las exportaciones".
En su disertación, Lavagna defendió el mantenimiento de las retenciones a las exportaciones agropecuarias, y admitió como con impuesto realmente distorsivo al que grava los débitos y créditos bancarios (Impuesto al Cheque). A este último gravamen "nosotros lo empezamos a reducir", advirtió el ministro, "pero sin olvidarnos de las prioridades sociales" -continuó-.
Asimismo, destacó que "el crecimiento, sumado a la tolerancia y a la integración, es el mejor remedio para todos los problemas que una sociedad puede tener".
Errores repetidos
También criticó, aunque sin nombrarlo, al ex ministro de Economía Domingo Cavallo, al señalar que en la historia económica argentina el Estado intervino en tres oportunidades en el mercado financiero (1982, 1989/90 y 2001) y "en los tres casos algunos nombres se repiten", en alusión a la estatización de la deuda, el Plan Bonex y el corralito.
"Los números de la economía dan bien y es oportuno confirmar esa tendencia ya que no debemos olvidarnos que tanto el Plan Austral -de Juan Sourrouille- como la Convertibilidad -de Cavallo-, acumularon desajustes muy fuertes", concluyó el ministro Lavagna. (DyN-Télam-Especial)
Buenos Aires Y NUEVA YORK.- El canje de deuda de la Argentina podría demorarse nuevamente porque los acreedores disconformes, que recibieron un duro golpe la semana pasada por parte de una Corte de Apelaciones de Nueva York, podrían reclamar en tribunales superiores de los EEUU. "Estamos considerando nuestras opciones", dijo Dennis Hranitzky, abogado de EM Ltd, uno de los dos grandes grupos de acreedores disconformes que habían obtenido a través de una Corte de Primera Instancia un congelamiento de los bonos viejos por U$S 7.000 millones.
Pero tanto los bonistas como el Ministerio de Economía argentino esperan que la Cámara de Apelaciones de Nueva York notifique al juez Thomas Griesa su fallo a favor de la Argentina en relación con el embargo sobre los bonos de deuda en default, de manera de poder colocar los nuevos títulos a más tardar al promediar la próxima semana. "La efectivización del canje depende de los tiempos de la Justicia estadounidense", dijo un analista. (NA-Télam-Reuter)







