17 Mayo 2005 Seguir en 
"En Tucumán, como en el resto del país, se podría generar, en los próximos días, desabastecimiento de carne y la presión sobre el precio". Así lo admitió, ayer, a LA GACETA, Ricardo Carranza, integrante de la Cámara de Consignatarios de Ganado.
El empresario aclaró, no obstante, que tal inconveniente se daría en el caso de que el conflicto generado, desde la semana pasada (durante seis jornadas), entre el Senasa y sus 4.500 empleados en todo el país, no se solucione hoy, en la reunión que se realizará en el Ministerio de Trabajo de la Nación.
La medida de fuerza finalizó anoche pero se podría prolongar por tiempo indeterminado si los requerimientos no son satisfechos.
Los empleados del SENASA (adheridos al gremio estatal ATE), que realizan el control de la sanidad animal, vegetal y todos los alimentos que consume la población pretende $ 300 de aumento salarial para el personal no profesional y $ 600 para los profesionales.
La huelga está afectando la normal operatoria de las actividades comerciales como exportación de productos, ingreso de hacienda en el Mercado de Liniers y tareas en puertos, aeropuertos, pasos fronterizos, oficinas locales, frigoríficos, laboratorios y la administración pública central.
Las repercusiones
Carranza señaló que si bien Tucumán y otras provincias del interior dependen de sus proveedores y no de lo que ocurre en Liniers (ayer ingresó sólo un 7% del promedio diario de cabezas), la inactividad que impide el movimiento de ganado podría complicar la provisión en todo el país.
Liniers es el mercado nacional de ganadería y para las provincias sirve como parámetro para medir los precios de la hacienda.
El empresario aclaró, no obstante, que tal inconveniente se daría en el caso de que el conflicto generado, desde la semana pasada (durante seis jornadas), entre el Senasa y sus 4.500 empleados en todo el país, no se solucione hoy, en la reunión que se realizará en el Ministerio de Trabajo de la Nación.
La medida de fuerza finalizó anoche pero se podría prolongar por tiempo indeterminado si los requerimientos no son satisfechos.
Los empleados del SENASA (adheridos al gremio estatal ATE), que realizan el control de la sanidad animal, vegetal y todos los alimentos que consume la población pretende $ 300 de aumento salarial para el personal no profesional y $ 600 para los profesionales.
La huelga está afectando la normal operatoria de las actividades comerciales como exportación de productos, ingreso de hacienda en el Mercado de Liniers y tareas en puertos, aeropuertos, pasos fronterizos, oficinas locales, frigoríficos, laboratorios y la administración pública central.
Las repercusiones
Carranza señaló que si bien Tucumán y otras provincias del interior dependen de sus proveedores y no de lo que ocurre en Liniers (ayer ingresó sólo un 7% del promedio diario de cabezas), la inactividad que impide el movimiento de ganado podría complicar la provisión en todo el país.
Liniers es el mercado nacional de ganadería y para las provincias sirve como parámetro para medir los precios de la hacienda.







