En Argentina, el canal tradicional y los autoservicios independientes ya representan el 35% de las ventas de consumo masivo. Así lo indica un informe del NielsenIQ (NIQ), líder global en inteligencia del consumidor, presentó un nuevo análisis sobre la evolución del canal indirecto en América latina y el rol estratégico que tienen hoy los pequeños comercios y distribuidores para el crecimiento de las marcas de consumo masivo. Además, el mercado argentino cuenta con más de 194.700 puntos de venta independientes, una red que garantiza capilaridad y cercanía con el consumidor en todo el país.
“El canal indirecto dejó de ser solamente un espacio de distribución: hoy es una fuente estratégica de crecimiento, información y ejecución comercial. Las compañías que logran entender qué sucede en estos puntos de venta tienen una ventaja competitiva muy importante”, señaló Rodolfo Aguilar Landín, director para Latinoamérica Sales & Trade Hub de NIQ. De acuerdo con el estudio regional de NIQ, uno de los principales desafíos para fabricantes y distribuidores es la falta de visibilidad sobre lo que ocurre a lo largo de toda la cadena comercial. La fragmentación de datos, los distintos sistemas de información y la dificultad para coordinar estrategias comerciales generan ineficiencias en surtido, inventario, precios y cobertura territorial. En este contexto, el uso de datos confiables y actualizados se vuelve determinante para mejorar la toma de decisiones. El estudio destaca que las empresas que logran integrar información granular y accionable pueden optimizar rutas comerciales, detectar oportunidades de expansión y mejorar el desempeño de sus distribuidores. El informe también destaca que el crecimiento del comercio tradicional no solo impacta en categorías de consumo masivo, sino también en industrias como tecnología, telecomunicaciones, pinturas y bebidas, donde los pequeños comercios y distribuidores cumplen un rol central en la llegada al consumidor final. “La velocidad de reacción y la capacidad de anticiparse a los cambios son hoy factores decisivos para ganar participación en el mercado”, concluyó Aguilar Landín.
Recuperación
De acuerdo con datos de la Canasta de NIQ, el consumo masivo registró una recuperación de apenas el 2% durante 2025, tendencia que se mantiene estable en lo que va de 2026. El reporte identifica una retracción del 4% en el volumen de ventas en supermercados tanto en el acumulado del año como específicamente en abril pasado. La baja en supermercados se evidencia con una caída del 9% en las transacciones durante 2025. El impacto más profundo se observa en el “ticket chico”, compras de menos de cinco artículos, que registró una contracción del 12%.




