La Eeaoc optimiza protocolos de micropropagación para producir plantines de arándano de alta calid
Se trata de una técnica de cultivo de tejidos vegetales que permite multiplicar plantas en condiciones controladas de laboratorio a partir de pequeñas porciones de tejido vegetal denominadas explantes.
Las plantas de arándanos tienen su origen en el hemisferio norte, siendo especialmente populares en Estados Unidos. Con el tiempo, y gracias a la selección y al desarrollo de nuevas variedades, los arándanos han logrado adaptarse a diversos climas, desde los más fríos hasta los subtropicales y tropicales. Actualmente existen innumerables variedades que se desarrollan y se liberan al mercado cada año. Sobre todo, se observa una evolución impresionante en tamaño, en firmeza y en sabor.
Cada variedad de arándano tiene sus propias características de color, de tamaño y de textura, influenciadas tanto por su genética como por las condiciones ambientales y el manejo agronómico. Algunas variedades producen purina, una cera natural que no solo les da un atractivo color azuláceo, sino que prolonga su vida útil después de la cosecha.
En la Argentina, las principales zonas de producción de arándanos incluyen el NEA (Entre Ríos, Corrientes y Misiones), el NOA (Tucumán, Salta y Catamarca) y la zona Centro (Buenos Aires).
Nuestra provincia
Tucumán es la segunda provincia productora de arándanos en el país y la primera en términos de exportación. La superficie productiva ronda las 1.000 hectáreas. Se destaca por su producción temprana, lo que permite a los productores capturar los mejores precios en los mercados internacionales, ya que la latitud de Tucumán le da la ventaja de ser la primera en entrar al mercado. Además, se cuenta con una infraestructura logística bastante buena; sobre todo con un aeropuerto que ha sido crucial para el desarrollo del cultivo en esta provincia.
Una de las etapas fundamentales en la producción de arándanos es la fase de producción de plantines de alta calidad, por lo que resulta interesante difundir el trabajo que ejecuta la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) en este sentido.
Esta institución se encuentra trabajando con plantines micropropagados de arándano, como una innovación biotecnológica para una producción más eficiente y sustentable.
La producción moderna de arándanos exige cada vez mayores niveles de calidad, de uniformidad y de eficiencia. En este contexto, la disponibilidad de material vegetal confiable constituye uno de los factores más importantes para el éxito de una plantación, ya que las características de las plantas utilizadas al momento de la implantación condicionan en gran medida el comportamiento futuro del cultivo.
Con el objetivo de brindar soluciones tecnológicas al sector productivo, técnicos de la sección Biotecnología de la Eeaoc trabajan en el desarrollo y en la optimización de protocolos de micropropagación para la producción de plantines de arándano de alta calidad.
La micropropagación es una técnica de cultivo de tejidos vegetales que permite multiplicar plantas en condiciones controladas de laboratorio a partir de pequeñas porciones de tejido vegetal denominadas explantes. Esta herramienta biotecnológica posibilita obtener grandes cantidades de plantas uniformes en períodos relativamente cortos, manteniendo las características genéticas del material original. El punto de partida de todo este proceso son plantas madre de calidad.
Inicio
Todo proceso exitoso de micropropagación comienza con la selección y con el mantenimiento adecuado de las plantas madre. En la Eeaoc, el material vegetal utilizado como fuente de explantes se conserva en invernadero bajo condiciones de manejo especialmente diseñadas para garantizar un óptimo estado fisiológico y sanitario.
La calidad del explante inicial resulta determinante para el éxito de las etapas posteriores del proceso. Por ello, el manejo cuidadoso de las plantas madre constituye uno de los pilares fundamentales del sistema de producción desarrollado por la institución.








