De los rolls clásicos al flan de miso: la nueva carta de Sushifeel refleja un paladar tucumano cada vez más curioso

De la desconfianza al entusiasmo por los sabores asiáticos; la renovación de la carta de SushiFeel funciona como una radiografía de la creciente curiosidad gastronómica local.

Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • El restaurante Sushifeel lanzó este mes en Tucumán su nueva carta otoñal para satisfacer la demanda de un público local cada vez más abierto a la cocina asiática y fusión.
  • De ser un delivery pionero hace una década, el local evolucionó incorporando platos peruanos y nikkei, adaptando su propuesta gracias al constante diálogo con sus clientes.
  • La aceptación de platos como el flan de miso consolida la madurez de la gastronomía de Tucumán y abre el camino a propuestas culinarias vanguardistas.
Resumen generado con IA

Hace poco más de una década, convencer a un tucumano de probar sushi podía requerir una larga explicación. Había dudas sobre el pescado crudo, desconfianza hacia ingredientes desconocidos y una gastronomía local que todavía observaba de lejos las cocinas asiáticas. Hoy, en cambio, los clientes preguntan por ceviches, buscan combinaciones nikkei, aceptan distintos niveles de picante y hasta reciben con entusiasmo un postre elaborado con miso, un fermento japonés que tradicionalmente se utiliza en platos salados.  Y restaurantes como Sushifeel acompañaron ese proceso desde sus primeros años. 

El local comenzó como delivery cuando la oferta de sushi en Tucumán era todavía muy reducida y fue uno de los pioneros en acercar estos sabores a la provincia. Con el tiempo, la propuesta dejó de girar exclusivamente alrededor de los rolls y empezó a incorporar platos de la cocina peruana y nikkei, una fusión que hoy atraviesa buena parte de su identidad.

La nueva carta otoño-invierno cuenta parte de esa evolución.

"Nosotros cambiamos las cartas según las estaciones porque nos vamos adecuando a los ingredientes que nos brinda cada época del año. En esta temporada entran sabores más otoñales, más cálidos", explicó Rodrigo Amarillo, chef y fundador del restaurante.

CLÁSICOS. Las propuestas más elegidas siguen en la carta. LA GACETA/ Foto de Diego Aráoz. CLÁSICOS. Las propuestas más elegidas siguen en la carta. LA GACETA/ Foto de Diego Aráoz.

La propuesta se mueve entre preparaciones pensadas para compartir, recetas tradicionales reinterpretadas y platos que mezclan influencias japonesas, peruanas y patagónicas. Uno de los ejemplos es la Plancha Patagónica Nikkei, donde el protagonismo recae sobre una importante porción de truchón acompañada por mariscos, hongos frescos, papines andinos y cebollitas al rescoldo. Servida sobre vajilla oscura, la preparación combina tonos dorados, verdes y ocres en una presentación que remite tanto a la cocina de autor como a las mesas familiares donde los platos circulan entre varios comensales.

Fuego y mar

La estética aparece como una constante en toda la carta. El negro profundo de la vajilla funciona como un lienzo sobre el que resaltan los colores de cada ingrediente. Las piezas de sushi alternan blancos, negros, dorados y tonos coral cuidadosamente equilibrados. Los mariscos conviven con cremas suaves, vegetales vibrantes y detalles crocantes que aportan relieve visual antes incluso de llegar al paladar.

Entre las novedades figura Tapas de Fuego y Mar, una entrada que reúne tres de las preparaciones más pedidas del local. La conchita gratinada comparte espacio con un otoshi nigiri y una cucharita Thai Heavy con salsa tailandesa y langostinos. La idea es ofrecer un recorrido breve por distintos sabores de la carta sin necesidad de elegir una única opción.

La cocina peruana también aparece en la Causa Furai, una versión rebozada y frita de la clásica causa elaborada con ají amarillo. Sobre ella se suman chupe de centolla, salsa y crocante. La receta toma una preparación asociada habitualmente a temperaturas más cálidas y la adapta a los meses fríos.

La influencia del pacífico atraviesa además un chupe de camarones o langostinos, una sopa cremosa típica del Perú que llega acompañada por un tostón, y los ceviches que continúan siendo una de las marcas registradas del restaurante. El clásico peruano, el Tupa con pulpo y langostinos y la versión al rocoto siguen ocupando un lugar destacado dentro de la propuesta.

PROPUESTA. Los nuevos platillos se distinguen por la variedad de nuevos sabores que presenta. LA GACETA/ Foto de Diego Aráoz PROPUESTA. Los nuevos platillos se distinguen por la variedad de nuevos sabores que presenta. LA GACETA/ Foto de Diego Aráoz

Otro de los ingresos a la carta tiene una historia propia. El medallón de salmón con crema al togarashi nació durante una experiencia Omakase realizada junto a una bodega mendocina. La aceptación fue tal que terminó convirtiéndose en uno de los nuevos platos permanentes. La preparación presenta una posta de salmón trabajada al estilo de un tournedó francés y acompañada por vegetales de estación.

La renovación alcanza también a la barra de sushi con el combinado Salmón Remix, pensado para quienes disfrutan alternar piezas frías y calientes en una misma experiencia.

Amarillo asegura que muchas de estas incorporaciones surgen de las conversaciones cotidianas con los clientes. "Tenemos una relación muy cercana con ellos. Nos brindan mucho feedback y en base a eso construimos nuestras nuevas cartas y propuestas", comentó.

CON AMOR. La nueva carta incluye opciones para compartir con familia y amigos. LA GACETA/ Foto de Diego Aráoz. CON AMOR. La nueva carta incluye opciones para compartir con familia y amigos. LA GACETA/ Foto de Diego Aráoz.

Esa escucha permanente también explica por qué la oferta se amplió más allá del pescado y el sushi. Hoy conviven en la carta opciones como lomo saltado a lo pobre, costilla braseada con papa Hasselback, alternativas vegetarianas, veganas y platos sin TACC.

Para quienes se acercan por primera vez, el restaurante apuesta por otro recurso poco habitual. Sus mozos reciben capacitación específica para orientar a los comensales, recomendar combinaciones y ayudar a quienes todavía se sienten inseguros frente a sabores desconocidos.

La temporada suma además un postre que resume bastante bien el camino recorrido por el público tucumano. El flan de miso ya había aparecido en experiencias especiales y recibió una respuesta tan positiva que terminó incorporándose de manera definitiva a la carta. Un desenlace difícil de imaginar en aquellos años en los que el sushi todavía era una novedad.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios