Piden pista: la Reserva de Atlético Tucumán goleó a Instituto y le mete presión a Falcioni de cara a la pretemporada
Con un doblete del intratable Rodrigo Granillo y un grito de Martín Ortega, el segundo equipo "decano" venció 3-0 a la "Gloria" en Córdoba, sumó su cuarto triunfo al hilo y se afianzó en zona de playoffs. Radiografía de los nombres propios que asoman como variantes internas antes del 15 de junio.
Resumen para apurados
- La Reserva de Atlético Tucumán goleó 3-0 a Instituto en Córdoba para consolidarse en zona de playoffs y sumar su cuarta victoria consecutiva en el torneo de la categoría.
- Dirigido por Ramiro González, el equipo sumó 27 puntos con figuras que habían sido devueltas a la Reserva tras la llegada de Julio César Falcioni a la Primera División.
- El gran nivel de juveniles como Rodrigo Granillo presiona a Falcioni para considerarlos como variantes internas de cara a la pretemporada que iniciará el 15 de junio.
En la continuación de una racha de cuatro victorias consecutivas, el segundo equipo “decano” derrotó a Instituto por un inapelable 3 a 0 en suelo cordobés. Con una demostración de autoridad, madurez y contundencia, Atlético Tucumán escaló a la tercera ubicación y se afianzó dentro del lote de los cuatro mejores que accederán a los playoffs de la categoría.
A falta de solo dos fechas para la conclusión de la etapa regular, el panorama de la clasificación quedó muy favorable para los dirigidos por Ramiro González: acumulan 27 puntos, dos más que River, el primero de los que hoy estaría quedando afuera. Sin embargo, más allá del gran paso colectivo dado en “La Docta”, el verdadero valor de la tarde estuvo en el rendimiento de los nombres propios. El trasfondo de varios de estos jugadores tiene historia: fueron promovidos por Hugo Colace cuando el ex entrenador de la Reserva asumió la conducción del primer equipo a principios de año. Con la llegada de Julio César Falcioni al banco de Primera, regresaron al selectivo para ganar rodaje. Lejos de recibir el golpe con resignación, el partido de hoy funciona como el argumento perfecto para demostrar que están listos para cuando se presente una nueva oportunidad.
Nombres propios
Pensando en la pretemporada del plantel superior que se pondrá en marcha el próximo 15 de junio, el rendimiento de ayer dejó conclusiones valiosas si se pone la lupa en las necesidades reales que tiene el club en el mercado interno.
Rodrigo Granillo: Es, sin dudas, el nombre del momento. El centrodelantero pasa por un estado de gracia absoluto y se transformó en la principal pesadilla de las defensas rivales. Frente a Instituto se lució con un doblete, mostrando jerarquía para patear el penal que abrió el marcador y oportunismo para presionar al arquero y provocar el error que terminó con su segundo tanto. El atacante está en plena racha: en la fecha pasada también había convertido por duplicado frente a Gimnasia de Mendoza. Su seguidilla es la mejor carta de presentación para un Atlético que necesita variantes en los metros finales.
Juan Pablo Posse: El gran referente de la zaga y portador de la cinta volvió a liderar una defensa que terminó con el arco invicto. Posse ya conoce a la perfección el roce con los profesionales tras haber formado parte de la pretemporada de verano. En la tarde de ayer se mostró firme en los anticipos, seguro en el juego aéreo y transmitió una voz de mando clave para sostener el orden en la retaguardia. Su gran nivel es un argumento de peso, considerando que el cuerpo técnico de Primera busca justamente un marcador central para reforzar la zona baja.
Ramiro Paunero: La banda izquierda de la defensa es una zona crítica en el primer equipo. Con la continuidad de Ignacio Galván en duda y las lesiones que arrastra Juan Infante, el lateral continuó entrenando todo el semestre con el plantel profesional. Sumado a ello, el partido de Paunero ante la “Gloria” fue sumamente correcto. Clausuró su lateral con firmeza en la marca y se proyectó con criterio cuando el equipo lo requirió, sobre todo en el primer tiempo.
Leandro Olima: El círculo central fue territorio dominado por el “Decano”, en gran parte gracias a su despliegue. Su evolución física en los últimos meses es notable; exhibió una contextura y una intensidad ideales para el combate del mediocampo. Con un plantel superior que necesita alternativas de corte y distribución en el eje, su regularidad empieza a ser un factor a tener en cuenta.
Martín Ortega: Saltó desde el banco de suplentes en el complemento y no tardó en facturar para sellar el 3 a 0 definitivo. Su caso es particular: por características, es un extremo clásico, un perfil que suele correr de atrás debido a que el sistema táctico rígido de Falcioni no prioriza esa figura y exige un retroceso defensivo muy sacrificado. Sin embargo, Ortega contestó con la mejor moneda posible: efectividad pura en la primera pelota clara que tuvo.
Antes de mirar afuera
Las semanas previas al inicio de los trabajos del primer equipo serán determinantes. Aunque la intención inicial del cuerpo técnico de Primera apunta a moldear el plantel con las incorporaciones que lleguen en el mercado de pases, hay argumentos que se vuelven difíciles de ignorar.
Cuatro victorias consecutivas, tercer puesto y un Granillo que convierte en cada aparición. Los mismos jugadores que Colace llevó a Primera en enero y que Falcioni mandó de vuelta a la Reserva al asumir, hoy le están respondiendo de la mejor manera posible: dentro de la cancha.
Y aquí asoma un dato clave: que el DT haya devuelto a casi todos al selectivo no significa que tenga la puerta cerrada. Falcioni no dudó en darle minutos a Leonel Vega, volante central de la Reserva que jugó seis veces con el “Emperador” al mando. La señal es clara: si ve bien a alguien, no le tiembla el pulso para ponerlo, sin importar de dónde venga.
Mientras los playoffs se acercan, este grupo dejó de ser el lugar al que se baja; empieza a verse como el lugar desde el que se sube.







