Resumen para apurados
- Argentinos adoptan una receta de budín de manzana sin harina de tres ingredientes, ideal para celíacos y dietas proteicas con la llegada del otoño.
- El plato se prepara con manzana, huevos y yogur griego. Surge como una alternativa saludable y de bajo costo ante la demanda de opciones sin gluten para acompañar el mate.
- Esta receta impulsa la tendencia de la pastelería saludable e inclusiva, facilitando opciones nutritivas y aptas para celíacos en el consumo cotidiano de los hogares.
El descenso de las temperaturas durante el otoño impulsa a los argentinos a buscar alternativas culinarias libres de harinas para acompañar el café o el mate. En este contexto, el budín de manzana sobresale como una opción ideal para mantener una alimentación equilibrada, ya que proporciona un alto contenido proteico y requiere únicamente tres elementos para su elaboración.
Esta propuesta gastronómica ofrece una textura esponjosa y un sabor agradable, resultando apta para personas celíacas debido a la ausencia de gluten. El postre destaca tanto por su bajo aporte calórico como por la sencillez de sus componentes básicos, los cuales se reducen a manzanas, huevos y yogur, facilitando así una alternativa dulce para comer sin culpa.
Cómo hacer budín de manzana sin harina
Ingredientes
- Dos manzanas
- Tres huevos
- Tres cucharadas de yogur griego
- Opcionales: esencia de vainilla, edulcorante (stevia) y canela o miel
Budín de manzana sin harinas: paso a paso, la preparación
Primero, pelá y triturá las manzanas (también podés rallarlas).
A continuación, mezclá las manzanas con los huevos, el yogur griego, la esencia de vainilla y el edulcorante.
Finalmente, pasá la mezcla a una budinera y cociná en el horno a 190°C por 40-45 minutos o hasta que al pinchar con un cuchillo en el centro, éste salga limpio.
Ya tenés un budín de manzanas delicioso y nutritivo para tus meriendas. Recordá que a esta receta podés espolvorear canela o agregarle unas cucharadas de miel por encima para realzar sus sabores.
Al ser un budín con pocas calorías y con proteínas y grasas de calidad, es perfecto para comer sin culpa. Ya sea en el desayuno, en la merienda o como postre, lo pueden disfrutar grandes y chicos. Además, no lleva gluten, por lo que es apto para personas celíacas.








