Día de la Maestra Jardinera: quiénes fueron las "seños" que transformaron la educación inicial en la Argentina
Entendiendo a la educación inicial como un cimiento fundamental para la vida de una persona, estas mujeres se encargaron de darle un nuevo estatus a la enseñanza, al rol de las maestras y a los jardines como un espacio clave.
Resumen para apurados
- El 28 de mayo Argentina conmemora el Día de la Maestra Jardinera en homenaje a Rosario Vera Peñaloza, quien fundó el primer jardín de infantes para profesionalizar el sector.
- Junto a referentes como Sara Eccleston y Juana Manso, se crearon los primeros profesorados y programas pedagógicos, transformando el cuidado infantil en educación formal.
- Su labor consolidó al nivel inicial como un pilar clave para el desarrollo infantil y estableció las bases de la formación docente especializada que perdura en el país.
La figura de las “seños” se forjó entre viajes y nuevas miradas sobre la educación. No se trataba solamente de prolongar la tarea de los padres fuera de casa, sino de ser un canal de descubrimiento, de diversión, de enfrentamiento de miedos, de contención y, sobre todo, de un aprendizaje que marcaría para toda la vida. La importancia de los primeros pasos del aprender fue comprendida por mujeres con iniciativa que transformaron el rumbo de las maestras jardineras argentinas, a quienes este 28 de mayo se conmemora con gran orgullo.
Sara Eccleston, Rosario Vera Peñaloza y Juana Manso fueron las docentes que pronto despejaron el camino para la educación inicial en la Argentina. Con sus distintos aportes, establecieron la enseñanza en el jardín de infantes como una dimensión esencial de la vida de una persona, así como comprendieron la necesidad de elevar el estatus de las educadoras de simples cuidadoras a transformadoras en un universo de témperas, rondas y cuentos, donde el programa pedagógico enfatiza en incorporar el “por favor” y el “gracias”, y en respetar al prójimo.
Las huellas de Sara Eccleston en la formación docente
El 28 de mayo se celebra el Día de la Maestra Jardinera en Argentina, en conmemoración de Rosario Vera Peñaloza, la fundadora del primer jardín de infantes del país. Sin embargo, la oriunda de la provincia de La Rioja tuvo una predecesora que también fue su mentora, y la inspiración para seguir las transformaciones que Sara Eccleston instituyó al llegar al suelo nacional. La integrante de la cohorte de docentes traídas por Sarmiento en 1884 trabajó incansablemente hasta lograr que la carrera de maestra jardinera fuera una realidad.
Sara Chamberlain Eccleston, oriunda de Pennsylvania, fue la pionera en la profesionalización de las maestras jardineras, creando una carrera que se establecería como el Profesorado de Educación Inicial. La profesional llegó en el marco de las políticas del presidente argentino para traer educadoras desde los Estados Unidos para formar la organización de la Escuela Normal de Profesores de Paraná, una de las más importantes de la nación. Allí llevó a cabo un proceso de actualización de los programas de estudios.
La expansión de las aulas infantiles
El 4 de agosto de 1884 se inauguró el primer jardín de infantes del país en la Escuela Normal Nacional de Paraná. Contó con 35 niños y niñas de entre tres y seis años. Desde ese lugar, Sara creó la carrera de maestra jardinera que, hasta entonces, no existía en Argentina. Luego, en 1897 se creó el Profesorado de Maestras Jardineras de Buenos Aires, institución que Sara dirigió y desde la cual difundió la importancia del nivel inicial. Dos años después, ella fundó la Sociedad Internacional de Kindergarten con sede en la Ciudad de Buenos Aires. Hacia 1900, esta entidad se incorporó al Consejo Internacional de Mujeres y fue una de las firmantes del acta de fundación del Consejo de Mujeres de la República Argentina.
Eccleston se convirtió en la primera docente profesional del nivel inicial en la Argentina. Fue importadora y traductora de las ideas que circulaban en la época sobre la necesidad de crear salas infantiles y de impulsar la formación de maestras, casi inexistentes hasta el momento. Su influencia fue clave para las futuras generaciones, teniendo un rol fundamental en la difusión y expansión de los jardines de infantes por el territorio nacional a través de sus alumnas.
Rosario Vera Peñaloza y la revolución de la Escuela Nueva
Entre las discípulas de la docente se encontraba Rosario Vera Peñaloza, una maestra oriunda de La Rioja con el mismo ímpetu transformador que tal vez le había contagiado su mentora. Tras recibirse de maestra normal, en la ciudad de Paraná obtuvo el título superior de enseñanza a los 20 años. Allí tuvo a como docente, quien más tarde se convertiría en su mentora. En esa ciudad comenzó a ejercer la docencia y desde entonces pasó por diferentes cargos y localidades.
En 1898, fundó el jardín de infantes anexo a la Escuela Normal de La Rioja, el primero de una larga serie de espacios fundados en las ciudades de Buenos Aires, Córdoba y Paraná. Se ubicó en un encuadre positivista de la tarea, planteó una perspectiva conceptual de “Círculos Concéntricos” con eje en la Geografía, tomando como referente la presencia del hombre en la naturaleza, enfoque que se despliega en la obra de Joaquín V. González. Formó parte de la corriente pedagógica de la “Escuela Nueva” surgida en las Escuelas Normales.
Juana Manso: la precursora olvidada que sembró la semilla
Con la creación del Primer Museo para la Escuela Primaria, Rosario materializó su ideario pedagógico y político. Murió el 28 de mayo de 1950, fecha que se toma para conmemorar el "Día de la Maestra Jardinera" y el "Día de los Jardines de Infantes".
Antes de que los delantales blancos y el eco de las canciones infantiles poblaran las aulas, una mujer abrió el camino a fuerza de rebeldía y convicción. Juana Manso, escritora, periodista y una de las grandes teóricas de la educación nacional, fue la primera en advertir que la enseñanza debía comenzar desde la más tierna infancia y sin distinción de género.
Aliada incondicional de Domingo Faustino Sarmiento, Manso desafió a los sectores más conservadores de la época al asumir la dirección de la Escuela Normal Mixta N° 1, un hito donde varones y mujeres compartieron el aula por primera vez. Desde la revista Anales de la Educación Común, pregonó la urgencia de profesionalizar la tarea docente y de crear los primeros jardines de infantes en el país. Su visión era clara: para construir una república libre, era indispensable desterrar los castigos físicos y sembrar el amor por la justicia desde la niñez.








