Recuerdos fotográficos: Juan Heller y la chuña del Palacio de Justicia

En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.

Recuerdos fotográficos: Juan Heller y la chuña del Palacio de Justicia

Juan Heller (1883-1950), hombre de la Generación del Centenario y figura ilustre de nuestra cultura, presidió durante casi dos décadas la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. “A veces, la circunspección del juez daba paso a un toque de humor”, cuenta Carlos Páez de la Torre (h) en su texto sobre el ilustre jurisconsulto. En febrero de 1939, cuando se inauguró el Palacio de Tribunales frente a la plaza Yrigoyen, participaba de la fiesta en uno de los jardines internos un “ave serpentaria del género Gypogenanus”, también conocida como chuña. El pájaro había estado en los fondos del viejo lugar del Palacio de Justicia en Crisóstomo Álvarez al 300, donde había sido criado por un ordenanza. El 23 de marzo de ese año, Heller dictó una resolución sobre la chuña. Este serpentario, decía, “también conocido con el nombre vulgar de ‘secretario’, por la disposición de las plumas en la nuca, que recuerda la pluma de los escribientes colocada detrás de la oreja, así como el nombre popular entre nosotros de 'chuña', ha reemplazado a los 15 cardenales criados por el ex ordenanza Juan Santillán y los que en completa libertad se dignaron vivir y permanecer en la Casa de Justicia, mezclándose a los litigantes y cantando a las puertas de las audiencias y despachos”. Y que “el secretario o chuña ha prestado grandes servicios en el viejo local, cazando el número prolijamente homologado de 47 ratas”. Y “por cuyos antecedentes -terminaba- y como lo haría un presidente de un tribunal inglés” resolvía que la chuña se trasladara al ala izquierda del nuevo palacio, y que por secretaría se proveería al ordenanza para costear la alimentación del ave”.

Recuerdos fotográficos: Juan Heller y la chuña del Palacio de Justicia

Con esto, el presidente “legalizó” la presencia del ave en el palacio y el derecho de ser alimentada de por vida. Tras su deceso, el ave fue embalsamada y conservada en Tribunales.

Las imágenes muestran el ave embalsamada y el doctor Heller en su escritorio de la Corte, el 12/10/1942.

Más información: “Juan Heller. Las singularidades de una conducta”, Francisco Juliá, LA GACETA, 08/09/2002.

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