La biblioteca popular Ricardo Rojas es un sitio de referencia de la cultura de Aguilares desde su sede de Juan Bautista Alberdi 1.021. Durante décadas, allí desarrolló la Universidad Nacional de Tucumán su política de extensión artística hasta que terminó el alquiler de la sala y no se acordó su renovación.
“No nos pusimos de acuerdo porque desde la comisión directiva queríamos que se hicieran cargo de los arreglos del auditorio, el cual estaba muy descuidado. Había que reparar butacas sueltas, el escenario, el telón que no funciona, las maderas rotas y muchas cuestiones eléctricas, porque hay llaves de 30 o 40 años. Cuando se fueron, nos dejaron peor el lugar y tenemos material fílmico y fotográfico para mostrar cómo estaba”, relata Alejandro Augier.
La necesidad de mejorar las condiciones del lugar sigue siendo una prioridad. Por ese motivo, entre hoy y el domingo se realizará “Aguilares Baila”, un festival con más de 20 academias de danza de distintos estilos a total beneficio de la biblioteca, que comenzará a las 20 en cada jornada. Folclore, árabe y caporales se verán en la primera noche. En la sala de exposición, en paralelo, se podrá ver una muestra de artistas de Quilmes, provincia de Buenos Aires.
“Cuando nos hacemos cargo de la biblioteca hace unos cinco años, encontramos mucha falencia en lo administrativo y tuvimos que pelearla a mucho pulmón para ponernos en condiciones legales con la personalidad jurídica y los balances al día. Hoy tenemos la institución completamente en regla. Está todo a la vista de los socios que quieran revisar las cuentas, porque somos completamente transparentes”, describe.
Sin refacciones ni mantenimiento
El espacio sobrevive por sus socios que pagan una cuota mensual y las entradas de eventos y espectáculos que se realizan, como el festival de este fin de semana. “Es un edificio de muchos años, ronda el medio siglo porque es de los 80, si bien la biblioteca tiene más de 100 años -fue fundada en 1911-. Nunca se hicieron refacciones ni mantenimientos adecuados, y es lo que estamos queriendo lograr nosotros. Obviamente, con la situación actual es muy costoso, incluyendo que hay que arreglar el techo porque se llueve. Lo cierto es que la salvamos de desaparecer porque en un momento estuvo a punto de cerrar”, señala Augier, quien es fotógrafo artístico.
“Tenemos agendados muchos otros eventos, como muestras de danza, un seminario de barbería internacional, la semana de la ciencia y tecnología del Instituto Técnico de Aguilares, cine digital y más. Contamos con cierto apoyo municipal para alguna reparación puntual, pero nada fijo. Sobre todo los artistas ponen de su parte para que esto salga adelante”, afirmó.
El ciclo solidario que comienza hoy con danza tendrá nuevos capítulos en junio con canto y en julio con teatro. La respuesta a la convocatoria lo sorprendió: “pensábamos que iban a acompañarnos cinco o seis academias, pero se inscribieron 21, todas de Aguilares, y varias más quedaron afuera por cuestiones de tiempo y espacio. Cada día, siete grupos van a participar y la entrada costará sólo $2.000 para poder llenar el aforo”.
El compromiso es relevar el antes y el después de lo que se haga, con lo recaudado para mostrar la inversión realizada. “La biblioteca fue galardonada en su momento como la mejor del norte del país”, recordó. Y la decisión es volver ocupar es lugar destacado.








