Boca mereció más, pero empató y quedó complicado en la Libertadores

El “Xeneize” fue superior a Cruzeiro, generó situaciones de gol y sufrió decisiones arbitrales polémicas. Igualó 1 a 1 y ahora deberá vencer a Universidad Católica para seguir dependiendo de sí mismo.

LUCHA EN LAS ALTURAS. Milton Giménez, que no tuvo un buen partido, pelea por el balón entre Jonathan Jesús y Kaiki Bruno, de Cruzeiro.
LUCHA EN LAS ALTURAS. Milton Giménez, que no tuvo un buen partido, pelea por el balón entre Jonathan Jesús y Kaiki Bruno, de Cruzeiro.
Por Carlos Chirino 19 Mayo 2026

Boca Juniors se quedó con una sensación amarga en La Bombonera. Fue más que Cruzeiro durante gran parte de la noche, dominó el desarrollo, generó muchas situaciones claras y hasta convirtió el tanto que parecía darle una victoria clave. Sin embargo, entre la falta de eficacia, una actuación brillante del arquero Otávio y varias polémicas arbitrales, el equipo de La Ribera terminó empatando 1 a 1 y quedó obligado a ganar en la última fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores para no depender de otros resultados.

Boca mostró una de sus mejores producciones del semestre durante el primer tiempo, especialmente en la presión alta y en la intensidad para recuperar la pelota cerca del área rival. Desde el inicio quedó claro que pretendía llevarse por delante al conjunto brasileño. Apenas habían transcurrido 50 segundos cuando Miguel Merentiel tuvo la primera gran oportunidad. El uruguayo sacó un potente derechazo que encontró una gran respuesta de Otávio. El arquero de Cruzeiro comenzaba a transformarse en figura. Seis minutos más tarde volvió a imponerse ante Merentiel, que otra vez quedó cara a cara y volvió a perder el duelo.

Boca atacaba por todos lados. Tomás Aranda y Milton Giménez también estuvieron muy cerca de abrir el marcador a los 12 minutos, pero nuevamente apareció Otávio con una doble atajada espectacular para sostener el cero. Cruzeiro apenas insinuaba alguna reacción aislada y dependía de algún remate lejano para inquietar a Leandro Brey.

La superioridad del “Xeneize” finalmente tuvo premio a los 15 minutos. Leandro Paredes ejecutó un centro venenoso y Merentiel apareció para empujar la pelota al fondo de la red y establecer el merecido 1 a 0. Boca parecía encaminarse hacia una victoria sin sobresaltos.

Con el resultado a favor, el local continuó manejando el trámite. Aranda casi amplió la ventaja con un remate que pasó muy cerca y Cruzeiro recién pudo generar una situación clara a los 30 minutos, cuando Brey salió rápido para taparle un mano a mano a Kaio Jorge.

En el arranque del complemento, el “Xeneize” mantuvo el control, pero perdió intensidad en la presión y le permitió crecer a Cruzeiro. Boca ya no recuperaba tan arriba y los brasileños comenzaron a encontrar espacios.

A los nueve minutos llegó el golpe inesperado. Fágner sacó un derechazo cruzado que venció la resistencia de Brey para decretar el 1 a 1. El empate cayó como un balde de agua fría.

Después del empate, el partido se volvió más abierto. Cruzeiro avisó nuevamente con una llegada clara de Christian, que definió apenas desviado tras una buena maniobra de Matheus Pereira. Pero Boca reaccionó rápido y volvió a adueñarse del desarrollo.

A los 20 minutos, el encuentro tuvo una jugada determinante. Gerson le cometió una dura infracción a Paredes y el árbitro venezolano Jesús Valenzuela, luego de revisar la acción en el VAR, decidió expulsar al futbolista brasileño. Con un hombre más y más de media hora por delante, Boca fue con todo en busca de la victoria.

Paredes estuvo a centímetros de marcar un golazo de tiro libre, mientras que Exequiel Zeballos revolucionó el ataque en cada intervención. El “Changuito” obligó a otra gran respuesta de Otávio con un remate cruzado y luego estuvo muy cerca con un cabezazo que salió apenas desviado.

El arquero brasileño seguía sosteniendo a Cruzeiro. También le ahogó el gol a Aranda con una espectacular atajada tras un disparo desde afuera del área. Del otro lado, Brey respondió con seguridad en un mano a mano ante Neiser Villarreal.

El tramo final estuvo cargado de polémicas. A los 42 minutos, Merentiel marcó un golazo que desató el delirio de todo el estadio. Sin embargo, Valenzuela fue llamado desde el VAR y anuló la conquista por una mano previa de Milton Delgado.

La bronca explotó definitivamente en la última acción de la noche. Tras un centro al área, la pelota impactó claramente en la mano de Lucas Romero. Todo Boca reclamó penal, pero el árbitro decidió ignorar las protestas y marcó el final del partido.

Tras el encuentro, Paredes expresó su fastidio por las decisiones arbitrales. “Hicimos un primer tiempo muy bueno, en el arranque del segundo tiempo dejamos de presionar alto y le permitimos crecer a ellos. La decisión del árbitro es rara porque para uno cobra y para otro no”, señaló el volante.

Merentiel también mostró su enojo por el resultado. “Estoy caliente porque generamos muchas situaciones y no pudimos ganar. Le pedimos a la gente que confíe porque el jueves vamos a dejar todo para lograr la clasificación. En la última jugada fue una mano clarísima”, aseguró el delantero uruguayo.

Ahora Boca quedó obligado a jugarse todo en la última fecha. El próximo jueves 28 recibirá a Universidad Católica en La Bombonera, en un partido que será una verdadera final para intentar sellar el pase a los octavos de final de la Copa Libertadores.

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