Los dilemas que enfrenta Milei para encauzar la economía

El eje del plan económico está puesto ahora en el proceso de desinflación, una de las metas para bajar las expectativas y calmar el humor social. Sostener tasas para defender el ancla o tolerar algo de movimiento cambiario apostando a un pass-through acotado será la ecuación que se viene.

Javier Milei y Luis Caputo
Javier Milei y Luis Caputo
Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 17 Mayo 2026

Resumen para apurados

  • Javier Milei y Luis Caputo ejecutan en Argentina un plan de desinflación basado en el control de tasas y el dólar para reducir expectativas y calmar el humor social actualmente.
  • La estrategia surge ante la caída del consumo y aumentos de costos. El gobierno evalúa sostener tasas de interés para anclar precios o permitir un ajuste cambiario controlado.
  • La efectividad del plan definirá la paz social y la inflación futura. El desafío será lograr estabilidad sin que el movimiento del dólar se traslade nuevamente a los precios.
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Javier Milei levanta la apuesta. El conflicto universitario ganó la calle durante la semana que pasó. El presidente de la Nación, paralelamente, arrancó con decisiones de ajuste en el Presupuesto que golpearon a distintos sectores, incluso a los gobernadores aliados. El jefe de Gabinete fue el encargado de hacer los anuncios y, precisamente, Manuel Adorni sigue en el ojo de la tormenta política con la acumulación de denuncias judiciales respecto de su patrimonio. Sin embargo, Milei juega a pleno. Lo defiende y avanza. En el medio de estas turbulencias navega la economía. El equipo económico que conduce Luis Caputo celebró el dato de inflación de abril. La desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC) levantó el ánimo oficial, aunque la sociedad sigue esperando resultados concretos en la microeconomía.

Pese a que la aceleración de los últimos meses haya estado influenciada por factores puntuales (carnes, combustibles, ajustes tarifarios, entre otros), los precios minoristas corren a una velocidad crucero de 2,5% en lo que va del año. Para llegar a 30% anual en diciembre, ese ritmo debería descender a 1,9% promedio desde mayo, es decir debería romperse la inercia inflacionaria, estima Invecq Consultora Económica. Si bien esta desaceleración es probable, seguirán impactando dinámicas puntuales, siendo la más incierta la del precio del combustible, muy dependiente de qué suceda con la Guerra EEUU-Irán y el precio del petróleo, advierte el director de esa firma, Esteban Domecq. Después de 10 meses de subas consecutivas, la inflación recortó en abril y registró 2,6% (0,8 punto porcentual por debajo del dato de marzo). Así, el índice acumula en el primer cuatrimestre del año un avance del 12,3%, mientras que asciende a 32,4% en la medición interanual, tres veces más que la pauta presupuestaria del presente ejercicio.

La desaceleración se explicó principalmente por la baja en la inflación núcleo, que se ubicó en 2,3% mensual y perforó el umbral del 3% por primera vez desde enero. Los precios estacionales también jugaron a favor y prácticamente no mostraron variaciones en el mes. Según GMA Capital, el cambio de tendencia era previsible: los datos registrados en el primer trimestre respondían más a factores puntuales, como los aumentos en el precio de las carnes, la estacionalidad y la suba del petróleo producto del conflicto en Medio Oriente, que a un deterioro de los fundamentals macro. Sin esos shocks transitorios, con salarios a la baja en el primer trimestre (el RIPTE acumuló una suba de 8,7% en el primer trimestre frente a una inflación de 9,4%) y un tipo de cambio estable en la zona de $ 1.350-$ 1.400, las presiones inflacionarias perdieron fuerza.

De cara a los próximos meses, se espera que la inflación retome el sendero descendente. Las primeras mediciones para este mes arrojan una inflación que se ubicaría en la zona del 2,2%-2,3%, en un contexto donde la estabilidad cambiaria, la moderación salarial y la ausencia de shocks transitorios continúan contribuyendo a contener las presiones sobre los precios.

Más allá de la búsqueda por consolidar el sendero de desinflación, el Gobierno también mostró avances en el proceso de normalización monetaria, advierte el economista Nery Persichini. En este sentido, el Banco Central anunció que cerró el ejercicio 2025 con ganancias por $ 34,3 billones. El resultado estuvo explicado, principalmente, por el incremento de 41,3% del tipo de cambio nominal, la mejora en la valuación de los bonos en cartera y una fuerte reducción de los intereses asociados a los pasivos remunerados.

La recomposición también se reflejó en el tamaño del balance. El activo total avanzó 25%, impulsado por el aumento del 60% en las reservas internacionales (U$S 41.094 millones), los desembolsos del FMI por U$S 14.500 millones y las operaciones de REPO con bancos internacionales de U$S 3.000 millones. De esta forma, el patrimonio neto de la entidad escaló 66,3% hasta $ 51,3 billones, alcanzando el nivel más elevado en términos reales de los últimos 20 años, puntualiza GMA Capital. En este sentido, la autoridad monetaria anunció que parte del saldo favorable se destinará a la distribución de $ 24,4 billones en utilidades al Tesoro, equivalentes a más del 70% de las ganancias del ejercicio, y superando ampliamente los $ 11,7 billones transferidos el año pasado.

Hoy sobran pesos en el sistema. El BCRA se hace de dólares y emite contra esas compras, mientras la demanda de pesos sigue siendo relativamente débil. Si bien parte de esa liquidez es absorbida por el Tesoro, que acumula varias licitaciones con rollover superior al 100%, las condiciones monetarias continúan siendo holgadas. En paralelo, y en un contexto de fuerte compresión de las tasas cortas, el Central reactivó la ventanilla de pases tomando pesos a tasas cercanas al 20% (Nominal Anual), estableciendo un piso implícito para la curva corta, detalla GMA. El fuerte ingreso de divisas (U$S 7.760 millones en el primer cuatrimestre) producto de la cosecha y las colocaciones de deuda (U$S 4.815 millones en el mismo período y U$S 10.900 millones desde octubre pasado) permitieron, sin embargo, contener el tipo de cambio por debajo de los $ 1.400. En la medida que el mercado perciba que la oferta de dólares es suficiente para sostener la estabilidad cambiaria, puede tolerar tasas negativas en el corto plazo, desplazando el apetito hacia activos de mayor duration, considera Persichini. No obstante, el problema aparece hacia adelante. A medida que se diluya el flujo estacional de dólares, el equilibrio se vuelve más exigente. Con una demanda de pesos todavía frágil (y aún más si el BCRA continúa con la dinámica de compras), el nivel de tasas actual podría no ser suficiente para sostener estos niveles de tipo de cambio, describe GMA. Ahí es donde emerge el trade-off del programa: o el BCRA absorbe pesos y permite una corrección al alza en las tasas o tolera un mayor movimiento cambiario apostando a que el pass-through siga siendo relativamente bajo.

1. Ancla cambiaria

Las razones por la que se sostiene el tipo de cambio

Desde el comienzo del año, el Banco Central acumuló reservas netas por U$S 4.800 millones. El esquema financiero luce relativamente ordenado, indica el último reporte de EcoGo. El flujo de dólares comerciales, las colocaciones MEP del Tesoro, el endeudamiento privado y provincial permiten sostener un dólar casi fijo en torno a $ 1.400 por unidad con una formación de activos externos de las familias que sigue alta. “La lógica oficial es clara: mientras el dólar permanezca estable y la inflación converja gradualmente hacia la tasa de interés, el carry con tasa negativa sigue funcionando y el horizonte financiero se extiende”, puntualiza el diagnóstico de la consultora que dirige la economista Marina Dal Poggetto. El ancla sigue siendo cambiaria.

2. Nubarrones

Las complicaciones laborales y de los ingresos

La contracara del rumbo económico argentino en la vida real sigue complicada. La actividad se mantiene estancada en promedio, el empleo formal sigue cayendo y el informal no compensa, el crédito no despega, la mora sigue subiendo y los salarios corren detrás de la inflación. La recaudación acumula nueve meses consecutivos de caída interanual y obliga al Gobierno a profundizar el ajuste del gasto para sostener el equilibrio fiscal.  La inflación empieza a desacelerar, pero lo hace en medio de un dólar que se sigue apreciando. Desde la salida del cepo los precios medidos en dólares acumulan una suba cercana al 20% y el tipo de cambio real multilateral se volvió a atrasar. Mientras tanto, sectores dinámicos vinculados al RIGI conviven con sectores tradicionales cada vez más tensionados por la suba en los costos, salarios y tarifas en dólares, detalla EcoGo.

3. Riesgo político

La dinámica económica pesa en la opinión pública

A medida que nos acercamos al año electoral, la pregunta del millón es si la “normalización financiera” y el intento de retomar la agenda del gobierno logran encauzar la economía y las encuestas en un círculo “virtuoso” que alargue el horizonte, condición necesaria para asegurar el “roll over” de la deuda teniendo en cuenta la pared de vencimientos en 2027. Léase “las fuerzas centrípetas” cohesionan y ordenan el esquema, indica Dal Poggetto. O si por el contrario, el deterioro de las encuestas, tras una economía que no arranca, termina por dañar la gobernabilidad y lo financiero en un círculo perverso similar al evidenciado tras las PASO en agosto 2019 o tras el resultado en la Provincia de Buenos Aires en septiembre 2025 . Léase las fuerzas centrífugas lo desordenan. El futuro de la gestión está signado por el manejo monetario y cambiario.

4. Proyecciones

¿Cómo se comportará el IPC en los próximos meses?

Las principales consultoras privadas ya proyectan una inflación en el rango de 2%-2,3%, tal como lo marcó el último Relevamiento de Expectativas del Mercado REM), elaborado por el Banco Central. Además, esta semana vencía el congelamiento de combustibles de 45 días introducido por YPF, pero la petrolera optó por aplicar apenas una suba de 1% en el precio final y extender nuevamente el congelamiento por otros 45 días, aun con el Brent cotizando en torno a los U$S 106,50 por barril. Así, luego de dos meses consecutivos en los que combustibles había aportado presión alcista al IPC, mayo podría traer algo más de alivio, indica Portfolio Personal Inversiones (PPI). Esto puede profundización para la reanudación del proceso de desinflación.

5. La imagen

“Fatiga por reformas”

La persistencia de dificultades económicas, sumada a episodios de corrupción que involucran a funcionarios de alto nivel, erosiona la confianza y la credibilidad, dice el economista del IAE Business School, Eduardo Fracchia. Este fenómeno, que los economistas denominan “fatiga por reformas”, se refleja también en los indicadores de opinión pública: según la consultora que dirige el sociólogo Hugo Haime, la imagen positiva del presidente Javier Milei, se ubica en torno al 34 %, el nivel más bajo desde el inicio de su gestión. ¿Qué implica aquel fenómeno de “fatiga por reformas”?  Se trata del agotamiento social y de la caída en la confianza pública frente a los ajustes macroeconómicos prolongados (incremento de tarifas, recortes de gasto y caída del consumo) que no logran revertir de inmediato la pérdida del poder adquisitivo.

6. Inversiones

El cambio de eje de la actividad económica argentina

La Argentina atraviesa una reconfiguración del perfil de inversiones, con un peso creciente de sectores como energía, minería y economía del conocimiento. El desafío no pasa sólo por atraer capitales, sino también por entender qué tipo de empleo generan, dónde se localizan y qué capacidad tienen para dinamizar al resto de la economía, indica la Fundación Mediterránea. Aunque Patagonia aparece como uno de los polos más visibles, el nuevo mapa de inversiones también muestra fuerte protagonismo del NOA, Cuyo y parte del NEA. Algunas regiones captan menos inversión total, pero generan una proporción relativamente mayor de puestos de trabajo asociados a los proyectos anunciados. La competencia por atraer inversiones no depende sólo del contexto macro: infraestructura, regulación y capacidad de gestión local también pasan a ser factores clave.

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