Entró desde el banco, apoyó tres tries en el CASI y lideró la resurrección de Tarucas
Santiago Heredia aprovechó su oportunidad de manera soñada: entró por la lesión de Facundo Cardozo, marcó tres tries frente a Pampas y se convirtió en la gran figura de una victoria que volvió a meter a Tarucas en la pelea por las semifinales.
Santiago Heredia anotó tres tries contra Pampas.
Resumen para apurados
- Santiago Heredia lideró el triunfo de Tarucas 39-38 ante Pampas con tres tries en el CASI para mantener al equipo con chances de semifinales en el Súper Rugby Américas.
- El tercera línea ingresó por la lesión de Facundo Cardozo y cortó una racha de cuatro derrotas. La victoria se selló tras un penal fallido de Pampas en el último minuto del juego.
- Este resultado revive las aspiraciones de la franquicia del NOA para clasificar. El desempeño de Heredia lo posiciona como una pieza clave para el tramo final de la fase regular.
A veces el rugby tiene esas historias inesperadas que parecen escritas de antemano. Santiago Heredia arrancó el partido entre Tarucas y Pampas sentado en el banco de suplentes. Minutos después terminó convertido en el gran protagonista de una noche que puede marcar un antes y un después en la temporada de la franquicia del NOA. El tercera línea ingresó en el primer tiempo por la lesión de Facundo Cardozo, que sufrió un esguince acromioclavicular izquierdo, y respondió de la mejor manera posible: anotó tres tries en el triunfo 39-38 frente a Pampas por el Súper Rugby Américas. Uno llegó tras una jugada colectiva y los otros dos nacieron desde el line y maul, una de las armas más efectivas de Tarucas durante la noche en el CASI.
“Estaba muy emocionado porque hace mucho venía esperando la oportunidad de tener más minutos”, contó Heredia, todavía atravesado por la euforia de una actuación inolvidable. “Por desgracia fue por la lesión de ‘Facu’, pero también estaba el plus de que era el cumpleaños de mi viejo. Estaba pensando mucho en mi familia durante el partido”, agregó.
Lo curioso es que ni siquiera él imaginaba una noche semejante. “Si bien afuera, en el banco, hablábamos de que estaría bueno hacer un try, jamás pensé que iban a ser tres. Encima contra Pampas, un equipo al que nunca le habíamos podido ganar. Fue realmente impensado”, confesó entre risas.
Heredia explicó que cada uno de los tries tuvo una sensación distinta. El primero llegó apenas había ingresado al partido. “Recién entraba. Toqué una pelota y después la otra terminó en el ingoal”, recordó. Los otros dos aparecieron desde el trabajo silencioso del pack de forwards. “Generalmente me toca saltar en el line, pero esta vez estaba afuera y me tocó hacer el laburo que tenía que hacer. Se dio así”, relató.
La actuación del tercera línea terminó siendo una síntesis perfecta del momento que atraviesa Tarucas: un equipo que venía golpeado tras cuatro derrotas consecutivas, pero que logró reaccionar justo cuando parecía quedarse sin margen de error en la pelea por las semifinales.
“Creo que fue un envión anímico enorme”, aseguró Heredia. “Veníamos de semanas difíciles, de partidos en los que sentíamos que habíamos jugado bien y no se nos daba. Ya merecíamos levantar cabeza por todo el esfuerzo que hacemos”, explicó.
Según contó, durante la semana previa el plantel decidió enfocarse más en sí mismo que en el rival. “Entrenamos siempre mucho pensando en el rival, pero esta vez hicimos mucho foco en nosotros y en lo que teníamos que hacer para llevarnos el partido”, señaló.
En lo personal, Heredia reconoció que vivió días de mucha ansiedad. “Tenía muchísimas ganas de jugar. Quería aprovechar la oportunidad y sumar para el equipo”, explicó.
El triunfo, además de cortar la mala racha, volvió a meter a Tarucas en la pelea por la clasificación. Aunque la franquicia todavía depende de otros resultados, la ilusión volvió a instalarse en el plantel.
“Ahora toca hacer cuentas”, admitió. “Tenemos que ganar todo lo que nos queda y esperar alguna ayudita de otros equipos. Pero mientras haya chances vamos a seguir peleando”, aseguró.
Uno de los momentos más dramáticos de la noche fue el penal del último minuto ejecutado por Bautista Farisé, que pudo haberle dado el triunfo a Pampas. Heredia lo vivió con una mezcla de nervios, culpa y superstición.
“Estaba realmente muy incómodo”, reconoció. “Encima el penal había sido por una pelota que me pescan a mí. Estaba atrás de las haches mirando la pantalla y rogando que por favor errara. Soplando, tirando aire, haciendo todo lo posible”, contó entre risas.
La pelota terminó pegando en el poste y Tarucas pudo festejar una victoria tan sufrida como necesaria. “Fue una alegría inmensa. Se notaba muchísimo las ganas que tenía el equipo de ganar y de dejar atrás esos tragos amargos”, dijo.
Después del partido, incluso, hubo un clima de camaradería entre ambos planteles. “Compartimos con los chicos de Pampas y estuvo todo muy alegre”, destacó.
Heredia también habló sobre su proceso de adaptación a Tarucas. El forward se incorporó en la segunda rueda y debió adaptarse rápidamente a las exigencias físicas y tácticas de una franquicia profesional.
“Intenté ponerme a tiro lo más rápido posible”, explicó. “Aprender las jugadas, el sistema y acostumbrarme al ritmo. Eso es lo que más se siente: el ritmo, el contacto, el reposicionamiento constante”, analizó.
Aunque reconoció que llegar a la franquicia no era algo que esperaba inmediatamente, nunca dejó de prepararse. “Seguía enfocado en mi club. Había estado en procesos de academia y uno siempre tiene la esperanza, pero no me desesperaba”, afirmó.
Cuando finalmente llegó el llamado, la noticia lo tomó por sorpresa. “Fue inesperado y obviamente una alegría enorme”, recordó.
De hecho, Heredia considera que el crecimiento de los clubes tucumanos permite que muchos jugadores lleguen preparados para competir a este nivel. “Hoy los clubes ya son casi semiprofesionales. Entrenás muchísimo, hacés gimnasio, cuidás la alimentación. Creo que eso hace que uno llegue bastante preparado”, sostuvo.
Ahora, mientras Tarucas sigue soñando con las semifinales del Súper Rugby Américas, Heredia vuelve momentáneamente a la rutina de su club. Este fin de semana jugará nuevamente el torneo local y afrontará un partido clave frente a Natación y Gimnasia, que está segundo en el campeonato Anual.
“Siempre querés llevar a tu club lo más alto posible”, afirmó. “El club es la vidriera de todo. Gracias al club llegan estas oportunidades”, indicó.
Y después de una noche en la que pasó de suplente a héroe inesperado, Heredia parece haber confirmado que está listo para aprovecharlas.







