Laguna verde y celeste en el Balcón del Pissis. Imagen: @facundo_carrizo24 vía Instagram

Resumen para apurados
- Turistas y andinistas visitan el Balcón del Pissis en Fiambalá, Catamarca, para observar lagunas multicolores a 4.500 metros de altura frente a los volcanes más altos de los Andes.
- El sitio integra la Ruta de los Seismiles y se accede por la Ruta 60. Las lagunas Verde, Celeste y Negra cambian de tono según los minerales, la luz y las condiciones del entorno.
- El destino se consolida como un imán para el turismo de aventura y el trekking. Expertos sugieren guías y vehículos 4x4 para garantizar la seguridad ante el clima extremo de la Puna.
Tras las hendiduras de la montaña, las depresiones y subidas y la hostilidad de un paisaje aplastante, se abre una de las panorámicas más maravillosas de la Cordillera de los Andes. Como un balcón esculpido por la naturaleza, es posible instalarse en el Pissis y apreciar las lagunas multicolores que se revelan a medida que la mirada recorre cada rincón de las alturas de Fiambalá.
Allá arriba, donde los elementos hacen de las suyas, suceden cosas mágicas. Allí las montañas mutan de color, indecisas entre gris, marrón, amarillo o negro, y se mezclan para surgir en tonalidades secundarias y terciarias. Lo mismo ocurre con los espejos de agua que se suceden en este lugar: celestes, negras y verdes, varían de apariencia cuando están inquietas. A más de 4700 metros sobre el nivel del mar se despliegan paisajes impresionantes y este enclave se convierte en la antesala de un espectáculo inigualable.
Gigantes de la Cordillera de los Andes
El Balcón del Pissis es un impactante mirador natural situado a nada menos que 4500 metros sobre el nivel del mar. Desde este punto es donde puede apreciarse la intensidad del estratovolcán del mismo nombre que es, además, la tercera cima más alta de América con 6795 msnm, solo superado por su otra cumbre análoga, el Nevado Ojos del Salado.
Desde lo alto es que el mundo parece comprimirse en una postal para el recuerdo. Bien temprano, cuando la quietud es el ritmo que avasalla las crestas, los espejos de agua reflejan al Pissis, uno de los colosos de la zona de los Seismiles que reúne a estos volcanes y elevaciones con más de 6.000 msnm. En este lugar, que se ubica a 125 km desde Fiambalá, además se observan los cerros Tres Cruces y el Olmedo; vicuñas, guanacos y, cuando la temperatura asciende, la cuenca de Los Aparejos recibe a las parinas (flamencos altoandinos).
El cromatismo de las lagunas altoandinas
Los matices intensos y contrastantes se evidencian en la Laguna Celeste de un turquesa vibrante, el espejo Verde, a los pies del Nevado Pissis, y la formación lacustre Negra. Estos conjuntos de agua transforman su tinte según los minerales y la luz en este imponente escenario de 2026.
Este despliegue visual es solo una de las joyas que integran la mítica Ruta de los Seismiles. En el oeste de Catamarca, la Ruta Nacional 60 se abre paso entre casi 20 cumbres que desafían el cielo superando los 6.000 metros de altura. Es un territorio de magnetismo puro, irresistible para andinistas de todo el mundo, amantes del trekking y aventureros que buscan medir sus fuerzas en travesías 4x4.
El recorrido por la ruta de los Seismiles
El recorrido, que puede realizarse durante el día con paradas estratégicas, permite divisar gigantes como el Incahuasi —donde se hallaron ruinas incaicas en su cima— o el imponente Ojos del Salado. Este último, con sus 6.893 msnm, ostenta el título del volcán más alto del mundo y se erige como la segunda cumbre de América, solo superado por el Aconcagua.
Sin embargo, la belleza de la Puna exige respeto. Debido a la altitud extrema, los expertos recomiendan realizar el ascenso al Balcón con guías especializados y en vehículos de doble tracción que permitan sortear los caminos secundarios con seguridad. Sobre la calzada de la RN 60, los refugios viales aparecen como centinelas básicos para protegerse de las tormentas repentinas o emergencias, recordando al viajero la importancia de no apartarse de la ruta principal.
Para quienes buscan cruzar fronteras, la travesía culmina en el Paso Internacional San Francisco, que conecta Argentina con Chile. Actualmente, el paso se encuentra habilitado los días martes y viernes, con apertura de complejos a las 09:00 y un horario límite de salida para vehículos a las 16:30. Antes de lanzarse a la aventura de las alturas, es vital chequear el pronóstico climático y contar con toda la documentación, asegurando que la experiencia en el techo de los Andes sea tan segura como inolvidable.








