Pensamiento Analítico: Pensar antes de hablar, simple pero cuesta
4/6 SERIE: EDUCACIÓN EN LA ERA DEL HOMO AUGMENTUS. En la era de la inmediatez, nos acostumbramos a escupir respuestas sin procesarlas. Irónicamente, un salto tecnológico de la historia de los LLMs ocurrió cuando le enseñamos a la IA a hacer una pausa y pensar antes de responder.
Por Federico Lix Klett
Fundador de FALK Academy, FALK AI, FALK Impellers y FALK Advertising Matters, Socio de Pieper AI y Selected Power User por Google DeepMind. Es pensador, comunicador, formador e impulsor de innovación y transformación.
Hace un tiempo, cuando la vida me puso contra las cuerdas y buscábamos desesperadamente un diagnóstico para la enfermedad rara de mi hijo Joaco. Me obsesioné con encontrar alguna respuesta. En esa trinchera nació IAMDA (Intelligent Augmented Medical Diagnosis Assistant), un acrónimo que en inglés también esconde mi firma paternal: “I am da” (Yo soy pa´).
Empecé a golpear puertas digitales por todo el mundo. Mandé cientos de mensajes por LinkedIn a los cráneos de la inteligencia artificial y la medicina. De los pocos que contestaron, hubo uno que me demostró que en la meca del silicio todavía late fuerte la empatía humana: Karan Singhal, líder de Health AI en OpenAI. Un tipo brillante que, sin conocerme, me abrió las puertas y me dio acceso anticipado a algo que el mundo todavía no había visto: el modelo ChatGPT o1 Preview. El primer modelo razonador de la historia.
Metí los datos clínicos de Joaco. Y ahí me topé con un momento ¡Eureka! que me dejó tecleando. A diferencia de las IAs anteriores (los "loros estadísticos" que te tiraban la respuesta de un plumazo y muchas veces alucinaban barbaridades), este modelo no me contestó de inmediato. En la pantalla apareció una palabrita mágica: "Thinking..." (Pensando).
La máquina se tomó su tiempo. Armó lo que en la jerga se llama una "Cadena de Pensamiento" (Chain of Thought). Desarmó el problema, evaluó hipótesis, discutió consigo misma, descartó lo que no tenía sentido y, recién después de esa fricción interna, me entregó el resultado.
Al final, Joaco partió al cielo en agosto del año pasado. Su naturaleza y el misterio de la vida no permitieron que encontráramos su diagnóstico. Pero esa madrugada frente a la pantalla, viendo a la máquina procesar, entendí cuál es la tercera gran virtud que necesitamos recuperar urgente en nuestras casas y en nuestras aulas: el Pensamiento Analítico.
La epidemia de "hablar huevadas"
El modelo o1 redujo drásticamente las alucinaciones del algoritmo porque le enseñaron a no ser impulsivo. Le enseñaron la paciencia de la lógica.
¿No te parece una ironía brutal? Mientras los ingenieros de datos de Silicon Valley gastan miles de millones de dólares para que la máquina frene, estructure el problema y piense antes de hablar; nosotros empujamos a los chicos a la inmediatez. Vivimos en la epidemia del "escupir huevadas". Te hacen una pregunta y sentís la obligación física de contestar en el acto. Si un alumno se queda en silencio pensando, el sistema cree que no sabe.
El Pensamiento Analítico es exactamente lo contrario a la inmediatez. Es la capacidad de agarrar un bolonqui inmenso, desarmarlo en piezas chiquitas, entender cómo se conectan y recién ahí proponer una salida. Al pensamiento lógico lo defino como "la matemática de la lengua". No importa si estás resolviendo una ecuación de física cuántica o creando un cuento infantil; necesitás estructura y un proceso. Generalmente, y los filósofos griegos eran sabios, deductivo. De lo general a lo particular.
Doña Rosa, el NLP y Tito
Muchos creen que para sobrevivir en la Era de la Humanidad Aumentada hay que aprender a programar en Python. Falso. Hoy, gracias al NLP (Natural Language Processing o Procesamiento de Lenguaje Natural), las máquinas entienden cómo hablamos. El NLP tradujo el código de computadora al idioma de Doña Rosa.
Para controlar el Razonamiento Computacional hoy solo necesitás dos cosas: saber hablar y Sentido Común.
Y acá vuelvo a citar a mi abuelo Tito, que con sabiduría de calle porteña siempre repetía una verdad innegable: "Fede: el sentido común, es el menos común de los sentidos".
El sentido común se entrena chocando con la realidad. Se forja estructurando el pensamiento. Si vos no sabés lo que querés pedir, si no sabés desarmar tu propio problema, el prompt (la instrucción que le das a la máquina) va a ser un desastre. La máquina te va a devolver basura porque le entregaste basura.
Me gustaría que me muestres tu Pensamiento Analítico con un buen comentario en el foro que nos haga pensar al resto y enriquecer nuestras ideas.
Bueno, ya hemos hablado de la Curiosidad, la Creatividad, hoy del Pensamiento Analítico. Queda un sólo pilar en esta serie sobre educación y Razonamiento Computacional (IA): El Pensamiento Crítico. La próxima va por ahí. Quiero leerte en el foro de LA GACETA, construyamos juntos estas ideas. Chau y disfrutá del domingo.
El Desafío de la Semana
El Homo Augmentus usa la tecnología para ganar perspectiva, no para saltearse el proceso. Por eso, el desafío de esta semana es usar la IA en "Modo Socrático".
Abrí Gemini, ChatGPT o la IA que uses. Agarrá un problema complejo que tengas en el laburo o un tema denso de la facultad o un quilombito de la vida personal, y copiale este prompt:
"Tengo que resolver [explicá tu problema]. No me des la respuesta final ni me lo resuelvas. Actuá como mi tutor socrático. Haceme una pregunta a la vez para guiarme en el paso a paso lógico, ayudándome a armar mi propia cadena de pensamiento hasta que yo mismo encuentre la solución. Respondé con la técnica CoT (Chain of Thought). No me des la razón sino haceme buenas preguntas."








