
A casi 10 días del tiroteo en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, en Santa Fe, donde fue asesinado Ian Cabrera, de 13 años, la investigación incorporó un nuevo eje: el análisis de posibles vínculos digitales del atacante con una red de alcance internacional.
Fuentes provinciales y judiciales indicaron que la causa dejó de ser exclusivamente local y es abordada de manera conjunta por el Ministerio Público de la Acusación, la Policía de Investigaciones de Santa Fe y fuerzas federales. El objetivo es reconstruir no sólo el hecho, sino también el entramado previo.
Uno de los focos principales está puesto en la actividad digital del agresor. En ese marco, se trabaja junto a la unidad antiterrorismo de la Policía Federal en el análisis de redes sociales, plataformas digitales y sistemas de comunicación en videojuegos online.
Desde el gobierno de Santa Fe señalaron que se investiga la posible existencia de una red internacional vinculada a este tipo de ataques. El análisis de los dispositivos del menor arrojó elementos que coinciden con advertencias de la Secretaría de Análisis Integral del Terrorismo Internacional (SAIT), que describió la llamada “True Crime Community” (TCC), una subcultura digital en la que algunos usuarios muestran fascinación por autores de masacres e intentan imitarlos.
El director provincial de Investigación Criminal, Rolando Galfrascoli, definió este fenómeno como “una red difusa, gigantesca, atomizada y anárquica”, orientada a provocar el mayor daño posible.
Por su parte, el fiscal Luis Schiappa Pietra sostuvo que se logró reconstruir momentos previos y posteriores al ataque del 30 de marzo y afirmó que existió planificación. “Estaba atravesada por vínculos en redes sociales”, señaló. Si bien no hay pruebas de participación directa de terceros, aclaró que esa hipótesis sigue abierta.
La masacre de Columbine
El informe de la SAIT ubica el origen de estas comunidades en foros de internet de fines de los años 90 y marca como punto de inflexión la masacre de Columbine, en 1999. Con el tiempo, la lógica se replicó en otros casos, como el ataque de 2022 en Buffalo y un crimen ocurrido en 2023 en Busan, ambos vinculados al consumo de contenidos sobre masacres. La secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Virginia Coudannes, confirmó la detención de otro menor en un operativo sobre la ruta 11, cerca de Nelson, en el marco de tareas preventivas. No se precisó su vínculo con el caso. Y una denuncia permitió detectar en Sunchales a un menor armado con supuestas intenciones de ataque, lo que derivó en el secuestro de un arma.
La hipótesis inicial de un posible caso de bullying fue descartada. El abogado defensor, Federico Kiener, afirmó que el adolescente negó haber sufrido acoso y describió un entorno familiar sin particularidades.
El joven, de 15 años, fue imputado el 3 de abril. La Justicia dispuso medidas confidenciales de seguimiento y, por su edad y el régimen vigente, no será condenado. Días después, la detención en cercanías de Nelson reforzó la línea que apunta a una posible conexión con la TCC, en una causa que sigue bajo reserva.






