
Resumen para apurados
- Franco Colapinto agotó entradas preferenciales en una hora para su exhibición de F1 el 26 de abril en Palermo, Buenos Aires, ante un fervor masivo por el piloto argentino.
- Con tickets de hasta 180 mil pesos, se espera medio millón de personas. El circuito callejero se amplió 900 metros para mejorar la circulación y albergar a la multitud proyectada.
- Este evento marca el regreso de un Fórmula 1 a Buenos Aires tras una década. La magnitud del encuentro consolida el impacto histórico de Colapinto en el automovilismo nacional.
La locura por Franco Colapinto volvió a quedar en evidencia en Buenos Aires. Las entradas para los sectores preferenciales de la exhibición que el piloto argentino protagonizará el 26 de abril se agotaron en menos de una hora, en una muestra más del fenómeno que despierta cada vez que aparece una posibilidad concreta de verlo de cerca.
La venta general se abrió este martes a las 16 y, en apenas unos 40 minutos, ya no quedaban localidades para las ubicaciones pagas. El día anterior había ocurrido algo parecido con la preventa exclusiva. En ambos casos, los tickets volaron en cuestión de minutos, pese a que los valores arrancaban en 80 mil pesos y llegaban hasta los 180 mil.
El evento, que se desarrollará en un circuito callejero montado en Palermo, tendrá también amplios sectores gratuitos para el público. Esa combinación entre lugares pagos y espacios abiertos alimentó todavía más la expectativa, al punto de que la organización ya proyecta una asistencia cercana al medio millón de personas.
Frente a esa demanda, incluso se anunció una ampliación del trazado original. El circuito, que inicialmente iba a tener dos kilómetros, sumó 900 metros extra sobre Avenida del Libertador para permitir una mejor circulación y una mayor capacidad de público. La idea es que la jornada tenga un despliegue masivo y una experiencia más cómoda para quienes se acerquen.
Una exhibición histórica para la ciudad
Colapinto manejará un Lotus E20 de 2012, impulsado por un motor Renault V8 y decorado con los colores de Alpine. No será un detalle menor: será la primera vez en más de una década que un auto de Fórmula 1 vuelva a rodar por las calles de Buenos Aires. Y además, el piloto argentino se convertirá en el primero del país en protagonizar una exhibición de este tipo en la ciudad.







