Viktor Orbán

Hungría celebra el domingo unas elecciones legislativas que tendrán un insólito seguimiento a nivel internacional: por primera vez desde su llegada al poder en 2010, el primer ministro, Viktor Orbán, no es el favorito. Aunque su país sea pequeño (9,5 millones de habitantes), Orbán es una referencia en la ultraderecha internacional, dentro y fuera de Europa.
Es un firme opositor a la inmigración, a los derechos LGTBQ y al apoyo de los occidentales a Ucrania en su guerra contra Rusia; asuntos por los que se ha enfrentado con Bruselas. En el extranjero, el nacionalista de 62 años sigue contando con apoyos como los de la administración estadounidense de Donald Trump o dirigentes latinoamericanos como el argentino Javier Milei y el chileno José Antonio Kast.
A Milei lo recibió en marzo en Budapest y con Kast se entrevistó en febrero, antes de que asumiera la presidencia de Chile. Ayer, recibió en la capital húngara al vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien arremetió contra Bruselas durante una rueda de prensa.






