LIBERAL. El presidente de LLA en Tucumán, Lisandro Catalán.

Resumen de nota
- Referentes de La Libertad Avanza criticaron hoy al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo por el manejo de fondos públicos y el excesivo gasto destinado a sostener estructuras políticas.
- Lisandro Catalán denunció que el 90% del presupuesto es gasto corriente. Los legisladores señalaron falta de transparencia en las comunas y la aprobación ficta de cuentas públicas.
- LLA busca imponer un modelo de austeridad fiscal en Tucumán. Este cruce profundiza la tensión política entre el oficialismo nacional y la gestión provincial de cara al futuro.
Luego de que Lisandro Catalán reclamara una mayor eficiencia y responsabilidad al gobierno provincial en cuanto a los gastos y ejecuciones financieras, los diputados de LLA Tucumán y sus aliados se hicieron eco de los dichos para cuestionar al gobernador Osvaldo Jaldo.
Catalán puso el foco en el mal uso de los recursos públicos, asegurando que existe un excesivo gasto corriente del 90% del presupuesto provincial, del cual un 60% es para pagar sueldos, y a raíz de esto, sus referentes se sumaron a la crítica.
El primero en manifestar su enojo fue el diputado nacional Federico Pelli, quien aseguró que en la provincia los gobernantes siempre utilizan la dinámica de “pedir recursos para hacer un mal empleo de los mismos, no hacer obras estratégicas que mejoren la vida de los tucumanos”, siendo el verdadero utilizamoneto “el gasto político y mantener estructuras de tipo electoral para aferrarse a los espacios de poder”.
Seguido a eso, Gerardo Huesen citó el tuit de Catalán y sumó su opinión, poniendo el foco en que el principal problema no es problema de ingresos, sino de prioridades. “Cuando el Estado se vuelve una estructura para sostenerse a sí mismo, el desarrollo queda afuera”, lanzó.
“Coincido y agrego. El escándalo es el nivel salvaje de irresponsabilidad fiscal al que llevaron a Tucumán y además el hecho de que armaron un sistema para que nadie tenga que explicar dónde termina la plata. Suspendieron por ley la obligación de las comunas de rendir cuentas y, aunque la Constitución exige que la Legislatura revise la Cuenta de Inversión, inventaron la aprobación ficta: si nadie la trata, queda aprobada igual. Así el presupuesto deja de ser un plan de gobierno y se convierte en una caja negra. La plata sale del bolsillo de los tucumanos, pero nadie sabe si fue a escuelas y calles… o a camionetas, festivales, punteros, cargos para amigos y obras eternas”, disparó Paula Omodeo.
Por su parte, Soledad Molinuevo agregó: “Este es un mensaje sólido, basado en datos reales y evidencias concretas. Cuando el relato se convierte en verdad objetiva, cuando los discursos reflejan la realidad que vivimos, no queda margen para la refutación. Es innegable la causa de la decadencia de Tucumán. Desde LLA queremos cortar de raíz ese modelo, porque estamos convencidos que Tucumán tiene todo para ser grande nuevamente!”.
Por último, Sebastián Murga, aliado a LLA y ex presidente de la Sociedad Rural puso en cuestión la cantidad de cargos electivos y la superestructura estatal de Tucumán, señalado que las 93 comunas, los 19 Municipios , 200 bancas de concejales , 49 legisladores , funcionarios, asesores, y contratados son “una fiesta de privilegios”.







