Así es el satélite desarrollado por científicos argentinos (Foto: UBA/Fernando V. Filippetti/La Nación)
Resumen de nota
- El microsatélite argentino Atenea viaja a la Luna en la misión Artemis II de la NASA desde Cabo Cañaveral, para medir radiación y validar tecnología de ingeniería nacional.
- Seleccionado por la NASA, el CubeSat fue creado por la UBA, UNLP, UNSAM y CNEA. Volará en la cápsula Orion para probar sistemas GPS y resistencia electrónica en el vacío profundo.
- Como único representante regional, Atenea posiciona al país en la vanguardia espacial. Enviará datos a Tierra del Fuego y Córdoba, marcando un hito para la ciencia argentina.
El cohete SLS se lleva consigo una parte de la Argentina. A bordo de un colosal vehículo irán cuatro tripulantes y una obra de la ingeniería local. Desde el fin del mundo hasta Cabo Cañaveral y desde ahí hasta la Luna, el conocimiento científico vernáculo encuentra su lugar entre los hitos de la humanidad. Seleccionado entre decenas de proyectos por la NASA, el microsatélite Atenea posiciona a nuestro país en el programa astronómico del mundo.
La ventana climática es propicia, los motores pasaron las pruebas, las baterías están cargadas y el saber académico a bordo. Importado desde la Argentina, el cohete SLS se lleva el producto de mentes patrias en el seno de la universidad pública y de los organismos técnicos del país. Atenea es un desarrollo impulsado por estudiantes y científicos de la Universidad Nacional de La Plata y San Martín, así como la Comisión Nacional de Energía Atómica.
Atenea volará alojado dentro de la Cápsula Orion Stage Adapter (OSA) junto con otros microsatélites de distintas nacionalidades, recolectados a partir de la convocatoria de la NASA donde solo cuatro quedaron seleccionados. Los CubeSats de Alemania, Arabia Saudita, Corea del Sur y Argentina serán los que irán al espacio.
Qué hará el microsatélite argentino en el espacio
Fernando Filippetti, director del proyecto STAR y responsable de la Facultad de Ingeniería de la UBA, explicó a Infobae desde Cabo Cañaveral cuáles serán los propósitos del microsatélite argentino. “El satélite busca medir radiación, validar tecnologías, probar algunos sistemas nuevos, muy modernos de GPS. Persigue varias metas. Eso pone a la Argentina en un lugar privilegiado, nos permite hacer cosas que nunca se hicieron”.
Atenea, el único representante latinoamericano en esta expedición, tiene tareas específicas que cumplir una vez que el SLS lo libere en el cosmos. El microsatélite, un cubo de tecnología de vanguardia, se dedicará a medir los niveles de radiación en el trayecto lunar y a validar nuevos sistemas de GPS de última generación. Estas pruebas son cruciales: buscan determinar cómo responden los componentes electrónicos ante la hostilidad del vacío profundo, donde la atmósfera terrestre ya no ofrece protección.
El viaje, que durará aproximadamente diez días, llevará al dispositivo argentino a sobrevolar el famoso "lado oculto" de la Luna. Durante su periplo, establecerá un contacto histórico con las estaciones terrenas de Tierra del Fuego y Córdoba, operadas por profesionales de la CONAE y VENG, quienes recibirán datos desde una distancia récord de 70.000 kilómetros.









