Este grupo muscular puede ayudar a vivir más años.

Más allá de la obsesión estética, los glúteos cumplen una función que se sale de las rutinas de tonificación o de las medidas idóneas que anuncian las redes sociales. Estos músculos son, para los especialistas, los indicadores de la salud y del envejecimiento óptimo.
Los investigadores están descubriendo cada vez más que contar con sectores del tren inferior fuertes es una clave de la vitalidad que poco se reduce a cómo quedan los vaqueros frente al espejo. Theresa Marko, fisioterapeuta en Nueva York y profesora adjunta de fisioterapia en la Universidad Touro, reveló a The Washington Post que estos tejidos musculares "son esenciales" para una vida independiente.
Por qué este grupo muscular es determinante
Lejos de ser un simple atributo visual, los glúteos son las piezas más grandes del cuerpo y funcionan como el eje principal de nuestra movilidad. Según explican los profesionales, actúan como amortiguadores naturales cada vez que caminamos o subimos escaleras. Sin embargo, el estilo de vida actual —marcado por largas horas de sedentarismo— dio lugar a lo que los expertos denominan el "síndrome del glúteo muerto", una debilidad que afecta directamente la estabilidad y aumenta el riesgo de caídas en adultos mayores.
La clave reside en la cadena posterior. Estos no trabajan solos; forman un equipo con los isquiotibiales y la zona lumbar. Cuando dichas fibras pierden tono, el organismo comienza a "compensar" de forma defectuosa: sobrecargamos la espalda baja o las rodillas para suplir la falta de potencia en la base. "Si quieres ser capaz de levantarte de una silla o salir del transporte público por tu cuenta en el futuro, necesitas firmeza hoy", advierte la doctora Marko.
¿Cómo saber si tus glúteos están débiles?
El tamaño no siempre es sinónimo de potencia. Los kinesiólogos sugieren prestar atención a ciertas señales cotidianas que revelan falta de fuerza funcional:
- Dificultad al levantarse: Si necesitás usar los brazos para impulsarte desde un asiento.
- Balanceo al caminar: Si tus caderas oscilan de lado a lado o sentís inestabilidad en cada paso.
- Postura en escaleras: Quienes poseen fragilidad en la zona suelen inclinarse excesivamente hacia adelante o dependen demasiado de la barandilla al subir peldaños.
- Dolores "misteriosos": Molestias en la zona lumbar, rodillas e incluso en los talones pueden ser el grito de ayuda de una musculatura que no está cumpliendo su tarea.
Incluso en casa se pueden realizar pequeños cambios: caminar hacia atrás (preferentemente en subida) o practicar el equilibrio sobre una sola pierna mientras realizamos tareas domésticas.








