Foto: Instagram/inbloombakery_

Si de buenas combinaciones se habla, el chocolate blanco con los frutos rojos crea un excelente resultado. Estos ingredientes, combinados en una deliciosa cookie azucarada rellena, forman un acompañamiento perfecto para las meriendas. El sabor ácido de las frambuesas contrasta fuertemente con la suavidad y dulzura del chocolate blanco.
Para estas cookies rellenas, el chocolate se prepara a modo de cheesecake, por lo que su sabor se vuelve aún más suave. Los frutos rojos también tienen su propia preparación. Por una parte, se utilizan pedacitos de fruta, que aportan humedad a la galleta. Por otra, se hace una mermelada para decorar la masa y darle un efecto especial con unas vetas entre rojizas y rosadas.
Galletas de frambuesa rellenas con cheesecake de chocolate
El primer paso para preparar estas galletas será separar 250 gramos de frambuesas para hacerlas mermelada y otros 50 gramos para picarlas. La mermelada se prepara con el jugo de un cuarto de limón, agua suficiente para cubrir las frambuesas y 100 gramos de azúcar. Dejar hervir hasta que el agua se evapore completamente, sin dejar de revolver para evitar que se pegue la fruta en la olla. Llevar la mermelada a un colador para eliminar el exceso de líquido.
Por otra parte, preparar el relleno del cheesecake mezclando 200 gramos de crema de leche con 200 gramos de chocolate blanco. Dejar enfriar en la heladera y luego usar una cuchara de té para separar pequeñas porciones que serán el relleno. Distribuirlas en una bandeja y volver a dejarlas en la heladera o freezer.
Para la masa, mezclar 400 gramos de manteca con 200 gramos de azúcar. Luego, añadir un huevo completo y esencia de vainilla a gusto. Agregar la harina y mezclar con movimientos envolventes. Tomar cucharaditas de mermelada y untarlas sobre la masa, en diferentes espacios, para que el color no se integre completamente. No hay que mezclarlas, solo “pintar” algunas partes y amasar suavemente con la mano.
Una vez que la masa tenga sus marcas, tomar una cucharada sopera y levantar porciones. Estirarlas para formar una especie de tapa de empanada. En el centro, colocar una de las porciones de crema de cheesecake y envolverla con el resto de la masa sobrante para que el chocolate blanco quede como relleno.
Se deben espolvorear con azúcar blanca para dejar un exterior crocante. Llevar a una bandeja con papel manteca y hornear por 15 minutos en un horno a fuego medio, precalentado.








