La señal de problema cardíaco que no deberías ignorar. Foto: Getty Images
A menudo pensamos que un problema cardíaco se manifiesta siempre como un dolor agudo y punzante en el pecho. Sin embargo, la realidad médica es mucho más sutil y silenciosa. En un artículo publicado en el medio Parade, tres cardiólogos coincieron en que existe una señal de alerta temprana que suele pasar inadvertida, pero que podría salvarnos la vida.
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en adultos a nivel global. El gran desafío es que muchos pacientes no reconocen las señales de advertencia o las confunden con malestares menores. "Cuanto antes se identifiquen los síntomas, antes se podrá iniciar el tratamiento, lo que mejora drásticamente la supervivencia y reduce el daño cardíaco a largo plazo", afirmó Tina Shah, cardióloga de Kaiser Permanente.
La falta de aire como señal de alarma
Si bien existen factores de riesgo conocidos como la presión arterial alta, el colesterol, el tabaquismo y el sedentarismo, hay un síntoma que aparece incluso en personas aparentemente sanas: la dificultad para respirar. Esta sensación de falta de aire, especialmente durante actividades que antes resultaban sencillas, como subir una escalera o realizar tareas del hogar, es la señal que los médicos piden no subestimar.
"La disnea significa básicamente que el corazón o los pulmones no pueden satisfacer la demanda de oxígeno del cuerpo", explicó Lu Chen, electrofisiólogo cardíaco. Según el especialista, un infarto reduce el suministro de sangre a los músculos del corazón y, como consecuencia, estos no pueden trabajar correctamente para oxigenar el resto del organismo, provocando esa sensación de ahogo.
Por qué solemos normalizar este malestar
El problema radica en que la dificultad para respirar suele desarrollarse de forma gradual. Muchas personas la atribuyen al estrés, al aumento de peso, a la edad o simplemente al cansancio por exceso de trabajo. Esta normalización es, según los expertos, la razón principal por la que se demora la búsqueda de atención médica profesional.
"Las películas refuerzan la idea del ataque repentino, pero muchas personas experimentan síntomas como dificultad para respirar durante días, semanas o incluso meses antes", advirtió Aye Thandar Win. La experta señaló que existe también un factor de inseguridad: a muchos pacientes les preocupa estar exagerando o "hacerle perder el tiempo" al médico si el síntoma aparece y desaparece.
Otros signos que no debemos descuidar
Además de la falta de aire, es vital estar atentos a otras señales que el cuerpo envía. El dolor o la opresión en el pecho, molestias en la mandíbula, el cuello o la espalda, una fatiga inusual y sudores fríos son motivos suficientes para realizar una consulta de urgencia. Los médicos recalcan que no todos experimentan el dolor clásico, especialmente las mujeres y las personas con diabetes.
Ante la duda, la recomendación de los profesionales es clara: "Es más seguro buscar ayuda que esperar", enfatizó Shah. Si la dificultad para respirar es repentina o se acompaña de mareos y náuseas, se debe buscar atención de emergencia de inmediato. Escuchar al cuerpo a tiempo es, sin dudas, la mejor herramienta de prevención.








