LOS NOGALES. Imagen de un video en que se ve a Ale disparando en la entrada de una fiesta.
La Justicia morigeró la situación procesal de tres procesados por un violento episodio con tintes narcos que encendió la alarma entre las autoridades, pero ninguno, por distintas razones, quedó en libertad.
El 21 de septiembre, en la entrada de un salón de fiestas de Los Nogales, se registró un tiroteo. Fueron acusados Facundo Ale, Jorge Anaya González y Javier “Chuky” González. Si bien es cierto que en un primer momento se pensó que la balacera se registró por la interna de la barra brava de San Martín, después se confirmó que se habría originado por una cuestión narco.
Ale y Anaya González, que pertenece a Los Gardelitos, fueron los únicos que quedaron pegados a la causa, según la investigación realizada por el fiscal Mariano Fernández. Ayer se prorrogó la prisión preventiva contra el hijo de Ángel “El Mono” Ale hasta el 4 de abril, aunque la cumplirá bajo la modalidad de arresto domiciliario. “Facundito”, según anticipó el auxiliar Gonzalo Guerra, quedó muy cerca de ser enjuiciado.
Al haberse confirmado una condena condicional en su contra por haber atacado la casa de un miembro de Los Gardelitos, si es penado, deberá cumplirla de manera efectiva. Las posibilidades de que acceda a una salida alternativa son prácticamente nulas.
Allanamiento
El caso de “Chuky” Casanova es particular. Una jueza rechazó su sobreseimiento, solicitado por Fernández y apoyado por su defensor Patricio Char y la querella, representada por Ricardo Fanlo y Agustín Monteros. En el allanamiento en el que se lo detuvo, la Policía encontró unas 100 dosis de cocaína, una camioneta de alta gama, un vehículo y dos costosas motos. El fiscal José Sanjuán inició un expediente por narcomenudeo, pero se excusó a los meses al entender que era un delito que debía ser investigado por la Justicia Federal.
Casanova prestó declaración en el fuero federal, ya que está siendo investigado por comercialización de drogas y lavado de activos. Tal como lo solicitó el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz, quedó detenido hasta tanto se resuelva su situación procesal. Según trascendió, el viernes habrá una audiencia de impugnación para que se defina si será despegado totalmente de la causa iniciada por el enfrentamiento. Además, podría afrontar un juicio abreviado por tenencia de arma.
El caso de Anaya González es más particular aún. La Justicia le dictó la prisión preventiva por el tiroteo, pero, al haber resultado herido en el enfrentamiento, dispuso que la cumpliera bajo la modalidad de arresto domiciliario. Sin embargo, a los pocos días fue detenido por la Policía cuando descubrieron que tenía tres kilos de marihuana en su poder. Fue procesado por la Justicia Federal.






